Vivir en situación de calle: No sólo van aumentando los casos, sino que hay temas más complejos
Diversas organizaciones buscan hacer frente a la problemática de las personas en situación de calle, brindando su ayuda y acompañamiento ante las necesidades que atraviesan no sólo sobre techo y abrigo, sino alimentarias, de integración social y salud.
Durante los últimos años se han creado espacios con fines de brindar contención hacia las personas en situación de calle, no sólo atendiendo a la necesidad de techo y abrigo, sino también en asistencia alimentaria, de integración social y salud.
A pesar del compromiso de quienes realizan este trabajo solidario, ha sido recurrente escuchar que hace falta mayor acompañamiento oficial para afrontar la complejidad de las situaciones, que en general requieren una atención especial y sostenida.
Tal es el caso de Casa ELIM, la Escuela de Liderazgo Intensivo Ministerial, una institución cristiana que comenzó a proyectar esta iniciativa en 2015, con el acompañamiento del entonces gobierno provincial.
Actualmente son una de las pocas instituciones en la ciudad que brindan asistencia a personas en situación de calle. “Estamos recibiendo jóvenes que vienen a la escuela misionera, jóvenes que vienen con problemas de adicciones, aunque aclaramos siempre que no somos centro de rehabilitación y la tercera línea de trabajo es con gente en situación de calle”, comentó el pastor José Luis Selam, quien se encuentra a cargo.
En ese sentido, mencionó que reciben diversas situaciones que son derivadas por instituciones del Estado desde distintas áreas. “Nos llaman por ejemplo servicios sociales, la Municipalidad, la policía o vecinos que nos avisan si hay una persona en esta situación o está pasando frío. Ahí hacemos lo que llamamos Brigada de Servicio, nos movemos para traerlos”, detalló.
Considerando la labor cristiana que realizan, el pastor destacó que en Casa ELIM no sólo se brinda un techo y una cama, sino también otro tipo de acompañamiento que busca acercar nuevas oportunidades a quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad social: se dictan talleres de oficios y son sede de una escuela para adultos.
Respecto a la cantidad de personas que asisten, comentó que por mes reciben más de 80 personas. “Ahora tenemos camas para entre 15 o 20 personas, pero en el mes llegaremos a muchas más. La cantidad de gente que recibimos es mucha, porque va rotando, nos falta espacio”; en referencia a ello, comentó que se encuentran recibiendo donaciones de cuchetas, ya que permite un mayor aprovechamiento del espacio. Además aclaró que actualmente están utilizando camas recicladas del antiguo horno pirolítico que funcionó en el lugar.
Aumentan y se complejizan las situaciones
Analizando el contexto actual de la problemática, Selam afirmó: “Cada vez hay más necesidades y es un área que no muchos quieren tomar, se habla pero a veces políticamente no se quiere abordar, pero hay una necesidad. No solamente van aumentando las situaciones, sino que hay temas más complejos”.
Asimismo, el pastor brindó un panorama sobre las situaciones con las que trabajan cotidianamente: “Hay un montón de orígenes. En lo que hemos visto este último tiempo, el problema de situación de calle tiene muchos motivos. En niños, vemos que el disparador son las drogas, hay niñitos de 11 años con drogas como ‘poxiran’; en la franja adolescente hay situaciones de violación, maltrato y abuso de la familia, hemos recibido acá situaciones con acompañamiento de la Justicia. Ese tipo de problemáticas existen y esos chicos andaban sueltos en la calle, durmiendo afuera”, detalló.
Además, en referencia a los jóvenes y adultos, sostuvo que muchas veces las personas se resisten a recibir ayuda. “En los jóvenes más grandes hay problemas de adicción y violencia, atracos, armas, droga. Las personas adultas vienen rotas -espiritualmente-, quedan solas, se van de la casa, los echan, algunas tienen perimetral, también hay alcohol, algunos andan en la calle porque no tienen casa, otros tienen casa y no quieren ir porque prefieren estar en la calle, porque ellos sienten más contención ahí que en su propia familia”, manifestó.
Y considerando las situaciones de adultos mayores, explicó que mayoritariamente requieren asistencia de salud mental por problemas que están fuera de su alcance. “La parte de ancianos, al menos a quienes nos tocó ayudar a nosotros, ya eran situaciones clínicas con demencia senil, o que ya no pueden contener su orina, se pierden y están solos, son situaciones complejas que requieren otra atención”, remarcó.
Desde Casa ELIM buscan mayor acompañamiento
Respecto a la asistencia que brindan las instituciones del Estado, el pastor José Luis Selam sostuvo: “Necesitamos acompañamiento, hubo un acercamiento del Municipio ya que se enteraron del trabajo que realizamos, también está la concejal Alejandra Robledo. Eso permitió articular una ayuda de alimentos que viene cada 15 días, con alimentos secos y de verduras que ayuda”, dijo, pero remarcó: “Acá se come todos los días, se desayuna todos los días, esto no es una vez por semana”.
En ese sentido comentó que “este lugar no paró en pandemia, no se para en los feriados. Se trabaja todos los días, no hay horario tampoco, porque a veces te llaman a las cuatro de la mañana para ir a buscar a alguien”, dijo Selam.
Y enfatizó: “Hay una parte hermosa que es por el amor al prójimo y lo hacemos con pasión, pero tiene que ir acompañado un poquito más desde el Estado, porque ellos tienen los medios y nosotros lo abordamos desde la familia pastoral”, concluyó.
Estiman que hay entre 70 y 80 personas en situación de calle. La edil sostuvo la importancia de crear un refugio municipal
“Ver que hay gente que está durmiendo en un cajero o en una plaza causa un impacto porque antes eso no se veía”, dijo la concejal Robledo
Crónica conversó con la concejal Alejandra Robledo, quien el año pasado presentó en el Concejo Deliberante un proyecto para la creación de un refugio municipal para personas que se encuentren en situación de calle, brindando atención y acompañamiento integral, no sólo con resguardo físico sino también considerando cuestiones sociales, de integración y salud.
En principio, respecto a la problemática, expresó que “es un contexto bastante fuerte el que se ve en la ciudad, más que nada en el área del centro, donde siempre tenés gente durmiendo dentro de los cajeros, también en las plazas, o gente que anda deambulando y que uno sabe que están en situación de calle”, dijo Robledo.
Y agregó: “Es circunstancial, pero ver que hay gente que está durmiendo en esos lugares causa un impacto porque anteriormente eso no se veía”, remarcó.
Organizaciones sociales y religiosas trabajan brindando ayuda
Actualmente, diversas organizaciones sociales y religiosas trabajan brindando acompañamiento a las personas en situación de calle y vulnerabilidad. En algunos casos brindan viandas o un lugar para dormir.
Robledo comentó que han recolectado datos sobre la población que se encuentra viviendo en esas condiciones, para ello han trabajado junto a la Casa Elim, una institución cristiana que ha construido un refugio en el barrio Industrial.
A raíz de ese relevamiento, se pudo identificar las personas afectadas: “Teníamos un promedio entre 70 a 80 personas en situación de calle. Entre los que se pudieron rescatar para llevar al espacio ELIM y también gente que no quiere recibir esa ayuda, en ese momento esas personas estaban viviendo en el edificio abandonado de La Proveeduría vieja, ahí había un promedio de 30 a 40 personas”, detalló.
Sobre el edificio en el que funciona ELIM, Robledo contó que cuenta con un sector para reuniones de la iglesia y otro destinado a los dormitorios. “Ese espacio es una recuperación de un edificio que fue público en su momento, que fue la casa de los médicos y que actualmente se convirtió en un refugio”, detalló.
El lugar fue equipado para que personas en situación de calle tengan un lugar para pasar las noches. En ese sentido, la edil afirmó que desde Obras Públicas del Municipio y el Concejo Deliberante se colaboró en la refacción y acondicionamiento de las instalaciones.
Teniendo en cuenta las tareas de acompañamiento que realizan las organizaciones o instituciones religiosas, comentó: “Ellos colaboran mucho brindando el espacio y su tiempo, pero lo ideal sería tener algo que sea municipal y que pueda ser solventado con equipos de profesionales de la Municipalidad, con psicólogos, médicos, nutricionistas, con un gabinete completo, que se tiene que armar para poder contener a estas personas”, manifestó.
Se presentó un proyecto pero falta consenso
Durante 2022, la concejal Alejandra Robledo junto a su despacho presentaron un proyecto para abordar esta problemática: “Trabajamos en el proyecto de un albergue municipal para gente en situación de calle, porque consideramos que es necesario tener una ordenanza para que ese espacio sea municipal y se pueda llevar a la gente que hoy está en situación de calle”.
Aunque aclaró que es necesario que exista una mirada integral de la situación: “No es solamente dar una cama calentita y un plato de comida, también hay que hacerles tratamientos médicos, algunos psiquiátricos, volverlos a recuperar para insertarlos en la sociedad nuevamente”, expresó.
Actualmente, el proyecto se encuentra en la Comisión 2 del Concejo, referida a “las personas con necesidades especiales, del niño y otros sectores sensibles. Géneros y diversidades. Derechos Humanos”. La edil sostuvo que aún falta consenso: “Lo hemos discutido en varias oportunidades, este año soy presidenta de la comisión y aún no llegamos a un acuerdo para aprobarlo. Somos siete concejales y todos tenemos una mirada distinta sobre la realidad. Una de las cosas que siempre digo es que el espacio está. En una de las últimas charlas me decían que no entró dentro del presupuesto, pero se puede generar un presupuesto para atender esto que es inmediato y necesario”, concluyó Alejandra Robledo.