Marcharon pidiendo Justicia por el crimen de Lautaro Labbe
“No vamos a bajar los brazos, él ya se fue y no lo vamos a recuperar nunca más en la vida” reclamó la abuela de Lautaro
Familiares, amigos, vecinos y la comunidad, marchó para exigir Justicia por el crimen de Lautaro Labbe, el joven de 16 años que murió tras recibir un disparo. Por el hecho están imputados cuatro policías. Señalaron que buscan que el caso no quede impune.
Durante la jornada de ayer, familiares, amigos y vecinos de Lautaro Labbe, se movilizaron por las calles céntricas de la ciudad para pedir Justicia por el crimen del joven de 16 años que falleció al ser baleado y exigir que el hecho no quede impune, que los efectivos imputados por el hecho cumplan la condena que deban cumplir.
En este contexto, la manifestación fue acompañada por algunas organizaciones sociales y también por el gremio de Camioneros, siendo una nutrida columna de personas que en primera instancia concentró en la plaza de la Escuela Nº 83 para luego trasladarse a las calles, para hacer visible el reclamo, con carteles, pancartas y banderas.
Respecto a ello, Cristina Cárdenas, mamá de Lautaro, manifestó “estamos pidiendo Justicia, una vez más salimos a las calles y agradecemos a quienes nos acompañan, queremos que Simón Cruz, este asesino que le arrebató la vida a mi hijo, este policía de la Seccional Séptima, pague lo que tenga que pagar y que le den la condena que le tengan que dar” y añadió “este caso no va a quedar impune porque Lautaro no está solo, tiene mucha familia, amigos, vecinos y conocidos que estamos detrás con un gran dolor que nos dejó este policía Cruz”.
Asimismo señaló “estamos agradecidos con el Polo Obrero, el sindicato Camionero que nos apoyan y vamos a seguir saliendo a las calles para reclamas, esta es una de las primeras marhas que se hace, antes de la audiencia se viene una segunda marcha para seguir exigiendo Justicia”.
Consultada respecto a la posibilidad de que más policías estén involucrados en el hecho, relató “capaz sí, o no, queremos que paguen lo que tengan que pagar los que estuvieron esa noche cuando le pasó esto a mi hijo” y respecto a una quinta policía posiblemente involucrada en el crimen, sobre la cual la querella insiste con la imputación, mencionó “ella se va a hacer presente en una segunda audiencia, creería que la imputarán”.
“No vamos a bajar los brazos”
María Miguelina, tiene 84 años y es la abuela de Lautaro, ayer también estuvo movilizándose, “yo quiero Justicia por mi nieto, por qué hicieron semejante cosa, lo hubiesen evitado, porque hay policías buenos y policías malos, lo que queremos es Justicia por mi nieto y no vamos a bajar los brazos, él ya se fue y no lo vamos a recuperar nunca más en la vida, pero queremos saber por qué hizo esto (por Cruz) hay policías muy buenos y muy malos” y continuó “queremos la prisión para estas personas que cometieron este error, que paguen los que hicieron esto, pero de eso se encarga la Justicia. Es la primera vez que nos pasa esto, él era un pibe muy bueno y muy tranquilo mi nietito, solo quiero Justicia y que paguen lo que hicieron”.
El crimen de Lautaro
La madrugada del 18 de abril, aproximadamente entre las 2:30 y 3:10 horas, un vecino llamó al 101 solicitando presencia policial dado que tres personas intentaban abrir vehículos en la vía pública, a raíz de ello concurrió un móvil con empleados de la Seccional Séptima, entre los que estaban Lautaro Valenzuela y Simón Cruz. En inmediaciones de Huergo y Los Claveles, advirtieron la presencia de Lautaro Labbe y otro adolescente identificado como L.E.O, quienes al ver el móvil y al notar que iban a aprehenderlos, comenzaron a huir.
Una vez en pasaje Las Rosas, L.E.O. se escondió mientras que Labbe continuó corriendo, pero el policía Cruz extrajo su arma reglamentaria y disparo contra él, impactando el disparo en la nuca del joven. La lesión provocó que quedara internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Regional, y a los 8 días, el 26 de abril, falleció.
En medio del episodio, Cruz avisó sobre lo ocurrido a su compañero Valenzuela y a otro efectivo interviniente, Raúl Colque, además de llegar el Sargento Marcelo Ortíz, quienes falsearon el relato y las actuaciones, indicando que lo habían encontrado herido. Posteriormente a raíz del relato de testigos, se conoció que se había encubierto el hecho inicial.