Rincón Cultural, arte y naturaleza
El asentamiento Cordón Forestal, como su nombre lo indica, se erige como uno de los espacios más importantes, por la naturaleza que acumula y brinda a los comodorenses. El follaje que han logrado vecinos, emprendedores, es muy importante para la toda la ciudad, como lo es el mar, los cerros, magnificencias naturales que dominan esta región.
En dicho barrio se levanta Rincón Cultural, que en medio de una espesa naturaleza promueve un espacio cultural independiente -ubicado sobre la calle Antonio Di Benedetto 88-, que gestiona distintas propuestas y origina la generación de nuevas redes e industrias creativas regionales, con la intención de fomentar demanda profesional en el sector. Es así que brinda actividades culturales para toda la familia con la oferta de talleres de formato anual, seminarios semanales o mensuales. Cerámica, arte, educación ambiental, danzas, canto, música, fotografía, teatro, yoga y más talleres destinados a niños, jóvenes y adultos. El Rincón cuenta con un gran espacio verde de 2.500 metros cuadrados y una casona con distintos ambientes, en los que se realizan las distintas actividades culturales.
Asimismo, origina debates, foros y capacitaciones en actividades sociales y culturales e impulsa la economía regional a través de ferias y eventos con venta de artesanías y productores independientes. Por otro lado, articulan proyectos con entes públicos, como proyectos de ordenanzas, profesionalización de la actividad cultural, redes culturales patagónicas e innovación en nuevas herramientas digitales.
DOM fue al encuentro de uno de las figuras claves del sitio del Cordón Forestal, Ezequiel López, quien tuvo el agrado de saciar inquietudes que despierta el espacio.
¿Cómo fue que nació Rincón Cultural? ¿con cuáles fines/búsquedas a perseguir y cumplir?
Nació cómo parte de un sueño y un proyecto a la vez. Fue en el 2018, cuando estaba estudiando la Tecnicatura en Mediación y Gestión Cultural en la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco. Surgió en respuesta a un proyecto en el que pensamos proyectos culturales, en ese momento como Rincón Cultural 313, en la esquina de casa, un taller de artistas creado en la habitación que no utilizábamos, la unimos a una cochera y creamos el espacio. Unos 30 metros cuadrados en los que -durante todo 2018- organizamos talleres culturales. Al comprobar que era algo que me encantaba, y que contaba con la demanda de público que estaba interesado en acceder a ellos, al mismo tiempo que había docentes interesados en dictarlos, decidimos animarnos en buscar un espacio más grande y llegamos a este predio maravilloso, ubicado en el Cordón Forestal a metros de la avenida Polonia.
Los fines que perseguimos son, por un lado, la profesionalización de la actividad cultural, poder realizarnos como profesionales, estoy abocado 100%, no es que me dedico como un hobby, soy gestor cultural y me desarrollo en ello. Y ofrecer, al mismo tiempo, un espacio en que un profesor de música o de artes visuales o artesanos tengan un lugar donde desenvolverse, en conjunto con otros espacios más. Son actividades comunitarias, complementarias, y vamos con el mismo objetivo.
Otro fin importante, es mostrar una educación popular distinta a la que se ofrece, sin competir con los deportes o escuelas tradicionales, sino moviéndonos complementariamente. Consideramos como muy importante y adicional a la formación artística en la vida cultural de las personas, funcionar como mediadores para lograrlo. Poder ofrecer un espacio en el que el público pueda consumir actividades culturales, sociales, recreativas y ambientales, nutridas por personas con capacidad de dictarlas, disfrutando la comodidad que brinda el espacio, tanto del verde como de las cinco salas que poseemos.
¿Cómo están organizados durante toda la semana, en cuanto a programación?
Es una organización diversa y variada. Por un lado, ofrecemos el módulo Talleres Culturales, que es el motor del espacio, con funcionamiento anual, de lunes a sábados. Por otro lado, tenemos el Rincón Eventos, tratamos que funcione todo el año, pero principalmente aprovechamos la primavera y el verano, hasta abril. Por ejemplo, este fin de semana (12/11/2021) tenemos Peces del Desierto, al día siguiente La Galera de Moriarty, cerrando el domingo con Feria del Libro Usado, con Ezequiel Murphy, que realiza la actividad a través del grupo Esfera Tejida.
El tercer módulo, que es parte de nuestro financiamiento, es a través de un Instituto de Inglés, cedemos dos aulas a una franquicia internacional. Por último, lo que más nos ayudó a vivir durante la pandemia, cuando las actividades culturales no eran consideradas esenciales y nos permitió realizar actividades, fue un vivero, que fue desarrollándose a la par de la obra a modo virtual.
¿Cómo se da la relación con el vecino/publico comodorense? ¿qué le ofrecen?
La relación con el vecino es sumamente positiva, respetamos el espacio verde y la convivencia entre vecinos y vecinas, ya que es un barrio muy tranquilo, en el que se disfruta la naturaleza y aprovechamos todo eso. Es un espacio vívido, la mayoría de las actividades se tratan de vivenciar al aire libre, disfrutando del predio y concientizando en lo ambiental, lo importante que es tener un predio forestado que te ayuda a prevenir los fuertes vientos, siempre favoreciendo actividades al aire libre.
Por otro lado, estamos trabajando en la Biblioteca Popular, nos conformamos como asociación civil, llevando a cabo obras en nuestro barrio, en el Cordón, que no tiene un espacio donde los vecinos se puedan reunir, ya que no hay escuelas, uniones vecinales, no hay lugares públicos. Entonces somos el espacio de encuentro, en el que vecinos puedan reunirse, compartir y debatir proyectos, facilitándolo como espacio para actividades gratuitas.
¿Qué relación tienen con los entes culturales de la gestión municipal, provincial y nacional?
Por un lado, con el municipio, a través de la Secretaría de Cultura, Vivamos Comodoro, Ente Autárquico Comodoro Turismo y Deportes; con la Secretaría de Cultura de la Universidad de la Patagonia, es muy buena con todos, tenemos mucha comunicación. Nos ven y tratan como espacios complementarios, en los que, si bien somos autogestionados, convivimos de una muy buena manera. Hemos militado y trabajado en pos de ordenanzas que regulan actividad de espacios culturales, salas de teatro, salas de ensayo, etc, fue un trabajo en conjunto. Hoy en día trabajamos y luchamos para que se termine de reglamentar la ordenanza aprobada en 2021.
La relación con Secretaría de Cultura de provincia es prácticamente nula, las veces que hemos enviados propuestas: ha sido nula la respuesta.
En tanto, a nivel nacional, hemos tenido la suerte de que nos visite, hace tres semanas, el Director General de Gestión Cultural, que es uno de los departamentos que se ocupa de espacios como el que gestionamos. A partir de allí, mantenemos comunicación por distintos programas y subsidios.
¿Qué talleres destacarías? Contanos brevemente algunos detalles que de ellos consideras importantes…
Destacamos todos los talleres, todos son seleccionados por nosotros y tienen su impronta. Nos podemos dividir en áreas, la cultural en su mayoría, tenemos para niños desde los 4 años, Gestión de Emociones, que nos llena de orgullo. Después los destinados a desarrollar distintos lenguajes artísticos, música, teatro, danza, cine. Otros, pensando en desarrollo profesional, como cursos de fotografía intensivos. Otros, para todas las edades, dibujo, cerámica y canto. En general, realizamos tareas con profesores que queremos y actividades que nos atraen.
Otros muy nutritivos que destaco, como los de Biblioteca Popular, en el que se brinda apoyo escolar, muy necesarios y con mucha demanda, una decisión muy importante, para ello conseguimos becas, para que los profesores puedan dictarlos.