2022-10-17

Apareció una ballena muerta en la costa de Caleta Olivia

Durante la madrugada de hoy, una ballena muerta llegó a la costa de Caleta Olivia producto del oleaje. Con lo que eleva la cantidad de ejemplares muertos en los últimos días en diferentes playas de la provincia, sumando, en este caso, al Golfo San Jorge a los “sectores de peligro” para los cetáceos.

Es que los 30 casos anteriores, registrados por el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), se sucedieron en playas de los golfos Nuevo y San José, sin que se hubieran registrado muertes al sur de la provincia, es decir, sobre las costas del Golfo San Jorge.

En el marco de la mortandad de ejemplares, cabe recordar que un equipo del ICB se encuentra trabajando en las necropsias de las ballenas y colaborando con otras instituciones y especialistas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el Centro Nacional Patagónico (CENPAT) dependiente del Conicet y el Laboratorio Provincial de Salud Ambiental para determinar los motivos de la mortandad aunque, pese al tiempo transcurrido desde las primeras muertes, aún no se dan a conocer los resultados de laboratorio respecto a probables causales.

Con la aparición de este nuevo cadáver, se informó que el oleaje marino la acercó a la playa frente al camping del gremio petrolero -en la zona del paseo costero de Caleta Olivia- destacándose que el ejemplar debió haber muerto hace varios días en altamar, ya que el cuerpo evidencia un avanzado estado de descomposición, asegurándose además que el ejemplar sería de la especie Sei o Minke, pero no una ballena franca.

Mientras que la vecina localidad santacruceña esperaba ayer la llegada de especialistas en fauna marina para identificar la especie de la ballena, también se elevará informe de probables causales que quizás puedan ayudar a la investigación que se realiza sobre las otras tres decenas de cetáceos muertos en Chubut y que, a priori al menos, se presume pudieron morir por una ingesta masiva de plancton afectado con toxinas de Marea Roja.

El nuevo caso suma incertidumbre respecto a las causales de muerte de los enormes mamíferos marinos, mientras, pese a la toma de muestras de los cadáveres y los respectivos envíos a laboratorio para su evaluación, aún no se cuenta con un informe que ayude a desentrañar los probables motivos de los decesos.

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