2022-10-16

Mamás Millennials, una nueva generación

Por Flor Nieto / El embarazo, el puerperio, saber decir que no, romper esquemas, contar lo bueno, lo lindo, lo malo y lo feo. La generación de Internet tiene su propia forma de ser, actuar y pensar. Y, por supuesto, la maternidad no es la excepción.

Yamila Chible Russi, Majo Juncos, Paula Faletti, Romina Sánchez y Jennifer Antiqueo nos cuentan lo que nadie cuenta, cómo es maternar hoy, la culpa y la carga mental, el uso de Internet y qué debería cambiar para cuidar mejor.

Paula Faletti

Creativa Publicitaria. Mamá de Vera.

Maternar hoy

Creo que la maternidad es la misma, pero hoy se habla de lo que antes no, y ahí radica la diferencia. Hoy escuchamos a mamás contando el lado B, despintando el rosa, sacándole la carga negativa a la mamá que trabaja y dejando de decir que el papá “ayuda”, entre muchos otros temas. Lo que mejoró no es la maternidad, sino la libertad de poder hablar de lo que antes no se hablaba.

Lo que nadie cuenta
Antes dije que hoy se habla de todo -o casi todo-, pero lo que nadie te puede contar es cómo la vas a vivir vos. Es una experiencia tan intensa como personal.

La culpa & la carga mental
Alguna vez leí que “nace una madre y nace la culpa”, y lo sentí así. Si bien entendemos que es necesario tener espacios de auto cuidado, es difícil dejar de sentir que tendríamos que estar cuidando a nuestro hijo/a. Sumarle a esto la carga mental, que a veces parece indelegable, es el escenario ideal para pasar de vivir la maternidad a padecerla. Creo que la clave es entender que tenemos que cuidarnos para poder cuidar al otro, y que es importante que quien nos acompañe en la crianza tome la posta en varias de las tareas y descubra su forma de hacerlas, que no será mejor ni peor que la nuestra, pero que nos dará alivio.

Maternidad e Internet
Este es un temón. El acceso a la información ahora es mucho más simple y accesible, y podemos aprender de diferentes referentes. Pero acceder a ella en exceso a veces alimenta el círculo vicioso de la auto exigencia y, en consecuencia, de la culpa. Ahora podemos discutirle a un pediatra que cómo no nos deja hacer BLW, preocuparnos porque nuestro bebé no cumplió un hito de su edad, o sentirnos malas madres por querer destetar. La información es poder, sí, pero acompañar a nuestros hijos/as en su desarrollo, ser flexibles con nosotras mismas y asumir que hacemos -y haremos- lo que podamos es importante para nuestra salud mental.

Cambios para una maternidad mejor
El entorno, definitivamente. La lista es inmensa, pero podría resumirla en que la sociedad sea más empática con las familias. Que se eduque sobre puerperio, que haya una licencia de paternidad más amplia, que hayan espacios amables para las infancias, que las madres tengan acceso a oportunidades laborales a pesar de serlo, y que no se repregunte cuando una mujer no quiere ser madre o no quiere tener más hijos/as.

Romina Sánchez
Psicóloga y asesora de pañales de tela. Mamá de Alina.

Maternar hoy
Para mí el mundo y la vida ya no son iguales después de ser madre. Desde sentirme enteramente responsable (no únicamente porque las tareas las tenemos bastante repartidas, sino sentir que todo mi ser está involucrado en esa responsabilidad) de esta persona que ahora habita el mundo y ver cambiadas todas mis prioridades; conocer un amor tan profundo que antes era impensable, hasta ver el mundo en función de las necesidades de mi hija y cómo ese mundo no es tan “apto niñes”.

Lo que nadie cuenta
Lo difícil que es el puerperio, sentir constantemente la expropiación del cuerpo, del tiempo. Lo que se extraña estar sola y la presencia constante de la sensación de soledad, y lo paradojal que eso resulta. El sentir que el resto del mundo sigue girando sin demasiado problema y que una ya no pertenece a ese mundo.

La culpa & la carga mental
Brutal. Creo que vivimos en una época en la que la información circula mucho más, “la maternidad rosa” sigue estando, pero también tomó presencia ésta idea de que tiene también sus claroscuros, sin caer en lo dicotómico de que ser madre es lo mejor que te puede pasar o lo peor que te puede pasar.

La culpa, para mí, es el complemento de la maternidad. Todo es culpa, si trabajás, si no, si disfrutás, si no, si estás todo el día jugando, si no... cada decisión y cada acción vienen con una cuota de culpa por todo lo que estás dejando de lado.
La carga mental me parece que funciona un poco como correlato de la culpa, esta idea de que si llevo registro de todo entonces tengo menos posibilidad de error, y si no hay error no hay culpa. El problema es que somos humanes y no hay forma de no equivocarse nunca. La carga mental me desbloqueó un nuevo nivel de listita mental, entre las cosas por hacer, los cuidados y los tiempos.

Maternidad e Internet
Más autodidacta y más empoderada. Que la información circule más, que hayamos personas dedicándonos a difundir información sobre distintos aspectos de la salud nos da más herramientas para pararnos frente a un sistema que tiende a esperar de las madres y niñeces que obedezcan y no hagan mucho ruido. Y definitivamente, a tomar decisiones mucho más informadas en todo lo relacionado a la crianza. El boom de los cursos online fue un recurso inmenso para muchas, que quizás de otra forma no podían acceder a la información, por cuestiones económicas, de ubicación, de tiempo. Por el otro lado, también más acompañadas, las redes sociales, los grupos de WhatsApp, de Facebook, nos acercan a otras que están viviendo cosas parecidas. Esa red de sostén en estos tiempos es tan importante.

¿Qué debería cambiar para vivir maternidades mejores?
Las políticas públicas e institucionales. Como sociedad necesitamos avanzar en la comprensión de que la crianza es una tarea colectiva. No podemos seguir contando con 2-15 días de licencia por paternidad, incluso 3 meses de licencia es poco para las madres y nuestrxs hijxs, sobre todo cuando en los trabajos no hay una política de acompañamiento a las maternidades como lactarios, horarios flexibles, guarderías. Ni hablar de las instituciones educativas. Necesitamos más y mejores espacios de cuidado de las niñeces. La violencia tiene que parar. En todos los ámbitos. Hacia las mujeres, hacia las niñeces, hacia toda persona gestante y/o que mater/paterna. Lo vivimos a diario en las instituciones de salud, de educación, en los medios de comunicación. No podemos seguir viviendo entre violencias, no podemos seguir viviendo en alerta constante tratando de esquivar violencias o intentando sobrevivir a ellas.


Jennifer Antiqueo
Consultora Ambiental. Mamá de Genaro.

Maternar hoy
La siento como más más abierta, sin tabú. Recién ahora, en tercera generación, hablamos de nuestros partos, de dar la teta, un montón de cosas que por ejemplo cuando mi mamá estuvo embarazada no se hablaba. No hablaba con su mamá y ni con su abuela. Entonces siento que por ese lado cambio un montón y tenemos como otra confianza, hay más libertad y no tanto tabú.

Lo que nadie cuenta
Tantas cosas no se cuentan de la maternidad, pero creo que si tuviera que elegir es la soledad. Ese punto ambiguo donde estás con alguien 24/7 y a la vez se siente tan solo. Maldito puerperio ¿no? -risas- tanta hormona dando vuelta..pero en mi casa nunca se mencionó.

La culpa & la carga mental
Es tremenda. Yo siento que hemos avanzado un montón en muchos aspectos tanto de rol de mujer y de la maternidad y sin embargo por ahí me ven sola y me siguen preguntando con quién se quedó mi bebé cuando a mi pareja no se lo hacen. O si saben que está con el papá me dicen “el papá se quedó de niñero”. Son frases que no son malintencionadas pero están tan arraigadas que hasta me hacen enojar. Un ejemplo, me fui vacaciones y subí un video esquiando y las reacciones eran: que ¿dónde estaba mi hijo? ¿quién estaba filmando si mi hijo está con el padre? ¿que estás haciendo? y al papá no le hicieron el mismo planteó. Tenés que estar muy bien parada y estar muy segura de lo que hacés como mamá porque la culpa y la carga mental están todo el tiempo. Tengo culpa casi de todo o sea me he planteado muchas veces en el trabajo: ¿Qué hago acá? ¿Por qué no estoy con mi bebé? y al mismo tiempo decir “No, necesito hablar con gente adulta un ratito”.

Maternidad e Internet
Soy fan de la maternidad con Internet. Sigo millones de cuentas. Vos vas al historial de Instagram son recetas de BLW, tips de absolutamente todo. Todo me sirve, todo lo guardo. Es una fuente información y para mí la información es poder. Siempre lo tomo, obviamente lo pruebo con Gena y si nos sirve vamos para adelante y si no también, hasta me tomo el atrevimiento de comentar y compartir con mis amigas. La crianza en tribu es buenísima, nos vamos pasando cuentas o cosas.

¿Qué debería cambiar para vivir maternidades mejores?
Algo que quiero destacar, que también es otra de las cosas que no se habla mucho, es que a mí me costó bastante ser mamá y la pregunta “para cuando” y demás también hay que cuidar, por ahí no siempre se puede o no siempre se quiere y están bien. Son temas delicados.

Yamila Chible Russi
Al frente de Distribuidora Don Yunis y del Instituto Superior San Martín. Mamá de Emir.

Maternar hoy
Siento que tal vez las mujeres estamos un poco más libres para patear ciertos conceptos que no nos sirven o que no aplican a nuestro tipo de maternidad. Somos más concientes sobre qué camino seguir y tomar nuestra propia experiencia, sacar lo que no nos gusta, que no nos hizo bien y no repetirlo con nuestros hijos.

Lo que nadie cuenta
Te atraviesa como un rayo. Durante 9 meses estamos gestando y creemos que estamos listos, que tenemos toda la información pero te entregan a tu bebé y la vida cambió para siempre. Estuve a la deriva un año entero tomando decisiones sin estar demasiado concentrada por el sueño y la falta de descanso. Eso me parece que también hace que uno salga de su esencia, de su eje, esta cuestión de aprender a lidiar con tu nuevo rol y sentirte productiva. Nadie te habla de la productividad, la maternidad y lo difícil que es.

La culpa & la carga mental
¡Ay por Dios! llega la maternidad y nace con nosotras un nuevo componente culpa. Creo que no te abandona por el resto de la vida. En mi caso de es muy complicado lidiar con el tema de poder seguir adelante con el Instituto y con la empresa. Poder darle lo mejor de mí y compatibilizar el trabajo y y la maternidad.

Maternidad e Internet
Me enteré que estaba embarazada y empecé seguir un montón de cuentas relacionadas a la maternidad, sobre todo en Instagram. Muchísima información, todo el mundo te dice cómo debería ser. Si le ponés medias, si le sacás las medias, que la lactancia. En mi caso por el estrés no tenía una gota de leche y me atormentaba la culpa. Gracias a dios pudimos superar esa etapa. La información no es mala, al contrario pero tenemos que elegir qué leer. Uno tiene que aprender a relajar y a buscar la mejor versión de la maternidad para uno. Me parece que sobre hay un instinto. En nuestro caso fue buscado con mucho amor y por desición de pareja y como familia entonces uno tiene que confiar en ese amor que tiene para dar.

¿Qué debería cambiar para vivir maternidades mejores?
Creo que hay una estructura, que en mi caso no la vivo por suerte, de cuando pasan tres meses las mamás tienen que volver a trabajar y desapegarse de sus bebés tan chiquitos. Sufrís, te angustiás. En este punto debería existir cierta flexibilidad. Mi bebé venía a trabajar conmigo y hasta el día de hoy. Entonces si él está enfermo yo puedo no venir a trabajar y por eso me creo una afortunada. Las mamás que no tienen esa posibilidad, que tienen al bebé enfermo y no se pueden quedar porque tienen que ir a trabajar…eso me parece súper cruel. Todo debería ser mucho más flexible.

Majo Juncos
Fotógrafa & Emprendedora. Mamá de Benicio.

Maternar hoy
Quizás sea un poco lapidaria pero no siento que haya un cambio. Siento que todavía nos queda un montón por trabajar colectivamente, como mujeres, sobre un montón de cuestiones donde todavía las exigencias siempre están puestas en un mismo lado. Todavía queda mucho.

Lo que nadie cuenta
Creo que lo difícil de la maternidad, que nadie te cuenta, es la soledad. La soledad increíble que sentimos. Hacer malabares, cumplir con todo como que la persona que trajimos al mundo se desarrolle y es complejo. Nosotras somos personas, sujetos de deseos y que somos individuos con derechos.

La culpa & la carga mental
Es algo con lo que tenemos que cargar constantemente porque también socialmente se nos culpa y se nos señala de absolutamente todo. Nadie va a venir a felicitarte por tu trabajo como madre pero si te van a señalar si no estás cumpliendo las expectativas que se supone que deberías cumplir.
Entonces es súper complejo porque para que cambie hay que redefinir un montón de cuestiones. Lo principal es que entiendan que somos seres individuales a nuestres hijes, que no somos solamente madres, que somos profesionales, que tenemos deseos, queremos nuestro espacio, que necesitamos mucha más contención, ayuda, más si estás sola. Obviamente cuando tenés un compañero te dividís las tareas pero así y todo cuesta un montón, no me quiero imaginar el esfuerzo de las madres solteras.

Maternidad e Internet
Creo que Internet también sirve como una red de contención en donde creo que nos estamos animando a hablar de cosas que antes no nos animábamos. Muestra un lado más real, que hay días que sentís que podés con todo y sos una súper mamá y otros que sentís que todo es una mierda y querés acostarte a dormir. Hablarlo, sacarle todo el tabú, corrernos de esa postura que quieren poner de “madre molde” que no es real y es muy complejo poder llegar a esas expectativas que otros ponen sobre nosotras. En ese sentido Internet es un gran aliado.

¿Qué debería cambiar para vivir maternidades mejores?
Sobre todo cuando se trata de cuestiones laborales donde siempre estaba por sobreentendido que nosotras tenemos que responder. Por ejemplo, cuando tu hije se enferma se piensa que la madre es la que tiene que correr. Y un hombre también puede faltar al trabajo, no tiene que recaer siempre en nosotras. Si bien hoy en día los padres también están empezando a ocupar el rol que les pertenece, no es que nos están ayudando sino que están cumpliendo el rol que tienen. También tiene que ser compartido, porque las obligaciones son iguales para ambas partes.

 


¡La autora también!

Flor Nieto
Comunicadora & Periodista Cultural. Mamá de Lana.

Maternar hoy
Si bien el feminismo tiene una gran deuda con las madres, creo que nos empoderó para poder hablar, informarnos, desnaturalizar, poner límites y hasta manifestar lo que no queremos.

Lo que nadie cuenta
Que tan hermoso y tan agotador al mismo tiempo, que se pasa tan rápido, que hay que cuidar tanto la salud mental, que hay que saber pedir ayuda y decir “no estoy bien”, que todo el mundo sigue con su vida y a vos te cambió todo y te sentís un alien a veces, que nada nunca vuelve a ser igual y que eso también es bueno. Yo me re aferraba a no querer cambiar y ahora no sé ni quién soy pero está bien, creo que en algún momento lo descubriré de nuevo. Es todo un gran proceso.

La culpa & la carga mental
La frase “Cuidar al que cuida” es tan real. No podemos estar 24/7 para alguien si no estamos bien. No lo merecemos y no lo merecen. Siempre lucho contra la culpa, pero intento pensar que yo también soy un ser humano y que merezco mis momentos, mis cosas lindas y no solo en el día de la madre. La carga mental es tremenda: que la comida, la casa, el pediatra, la ropa, los horarios, las siestas, lo que necesita, y todo sin dormir. En mi caso es todo bastante compartido y aún así es agotador, que no va a ser más fácil con el tiempo pero que voy a ser mejor. Saber pedir ayuda y rodearse de gente con empatía cambia todo.

Maternidad e Internet
Amo. No sé qué hubiese hecho sin Internet. Sigo muchas cuentas de pediatras, de hecho la primera que me recomendaron fue @soymamaypediatra, de hecho fue Daniela Zamit, la creadora de este suple. Pasaba las noches -porque otra cosa que no te dicen es la cantidad de horas dando teta, a veces contaba hasta 7, un laburo de tiempo completo- leyendo su cuenta, la de Flor Gasparino, Carla Orsini, etc. y te empodera.

Cambios para una maternidad mejor
La sociedad parece querer que tengas un bebé…hasta que tenés un bebé. Ahí todo el mundo actúa como si nada. La licencia por maternidad es muy corta. Tiene 3 meses de vida y ya lo tenés que dejar, es una locura. La falta de licencia por paternidad también hace que todo recaiga en nosotras. En mi caso no porque mi pareja es autónoma pero si no fuera así, sería muy difícil. Además en Comodoro Turismo me permiten salir a las 12:00 y seguir desde casa, ojalá todos hicieran eso. También se necesita más acompañamiento de la sociedad, de los feminismos, más empatía, más políticas públicas, “cuidar al que cuida”, hacer foco en la madre también porque el bebé está cuidado. Y de nuevo, también somos seres humanos, y en uno de los momentos más vulnerables de nuestra vida.

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