Insólito fenómeno climático oscureció la ciudad en plena tarde
La nube de polvo atmosférico no solo causó asombro sino que, ante el temor de eventuales afecciones en las vías respiratorias, el barbijo reapareció en el uso doméstico como en los momentos más críticos de la pandemia.
Si bien no se conoció de eventuales anormalidades en la atención médica por el polvo en suspensión, lo cierto es que el polvillo que se respiró durante un extenso período de tiempo, pudo afectar o agravar situaciones crónicas provocando rinitis o inflamación de las membranas mucosas o, si las partículas se direccionan a las vías respiratorias, pueden producir una inflamación de la tráquea o de los bronquios.
Más allá de eventuales afecciones, la nube que lentamente se posó sobre la ciudad -y gran parte de sus alrededores- se convirtió en un fenómeno climático que también derivó en discusiones sobre el cambio climático, la evaporación de lagos y los médanos que se han formado en las costas de los ojos de agua y el posterior traslado a través del aire, de las partículas en suspensión.
La última hipótesis, pese a la calma sobre la zona, podría ser la causal más lógica de la densa nube grisácea que se adueñó de la ciudad; la posibilidad de vientos fuertes sobre las costas del Colhué Huapi y su traslado hacia el Este por ráfagas que fueron perdiendo intensidad en su periplo hacia la costa.