Volvieron a denunciar irregularidades y pérdida de playas en la zona de El Faro
A pesar de las condiciones meteorológicas, que mantuvieron una tenue llovizna sobre la zona, la Comisión en Defensa de la Bajada de los Palitos, numerosos vecinos de diferente sectores de la ciudad, trabajadores artesanales de la zona, al menos cuatro concejales y un grupo referente de la comunidad mapuche-tehuelche, realizaron el abrazo simbólico a la playa de la zona de El Faro, denunciando el cierre y pérdida de un sector público costero debido a la urbanización iniciada por un emprendimiento privado.
El loteo de la zona, ampliamente promocionado como la única y futura barriada comodorense con aeropuerto propio, ha despertado el alerta de quienes “en defensa de nuestras costas naturales, limpias y abiertas al público” comenzaron a denunciar el cerramiento del predio con postes y alambrados que solo deja un pequeño espacio de tránsito entre el cerco colocado y el precipicio costero.
Tras el tratamiento que tuvo el tema en la última sesión del Concejo Deliberante, al menos cuatro ediles -Alejandra Robledo, Viviana Navarro, Marcos Panquilto y Ariel Montenegro- acompañaron la movilización popular pese al debate abierto “desde el absoluto desconocimiento”, según señaló el titular del loteo privado “Chacras del Faro”, refiriéndose a la propiedad de la zona afectada.
El abrazo simbólico se inició con la entonación del Himno Nacional para luego, desde diversos sectores, realizar la defensa del espacio público, la decisión popular contra el cierre de playas y el accionar concreto y real de un grupo de vecinos para lograr, como ha sucedido al menos en parte, que quienes tengan que hacerlo -en este caso los concejales- comiencen a responder sobre la problemática creciente en la costa chubutense y a iniciar acciones en defensa de los derechos de la comunidad en general.
La defensa del espacio público que realiza la comunidad fue destacada por Cristian Albornoz, como uno de los referentes de la Comisión en Defensa de la Bajada de los Palitos, señalando que “no se trata de la inquietud de un grupo reducido, de un grupito ambientalista, sino de los vecinos de una ciudad que ve afectada sus libertades y sus derechos por el avance privado hacia sectores públicos que están debidamente protegidos por ley”.
Pese a la intervención primera de personal de seguridad de la empresa contra algunos de los vecinos movilizados, finalmente el abrazo simbólico se desarrolló sin inconvenientes, sosteniendo el compromiso de los vecinos en el conocimiento del expediente respectivo del loteo y demás herramientas legales que permitan conocer la superficie real del emprendimiento, lo que dará sustento a las acciones futuras sobre este u otros intentos de “cercar las playas”.