2022-08-14

Insólito avistaje

En el marco de sus habituales recorridos por la zona, el fotógrafo y guía de turismo Sebastián Pérez Astutti se encontró con una inusual paisajística que logró captar con su cámara y, con esa imagen, sorprender a miles de observadores que prácticamente no podían creer la inusual conjunción de los tres nadadores.
Es que, con el ojo atento y siempre listo a pulsar el disparador de su cámara, el fotógrafo logró captar a dos ovejas y un elefante marino nadando juntos, en una inusual simbiosis natural que acerca especies y marca un destino de ruta común, casi impensadamente, en Caleta Valdés.
Las imágenes rápidamente se trasladaron a las redes sociales, comenzaron a replicarse y a obtener los más insólitos comentarios sobre ese “nado de hermandad” entre dos especies que, de acuerdo con el ideario común, daría a pensar que “jamás podrían reunirse”.

Vaya a saber por qué motivo, los corderitos se lanzaron a las aguas y “cruzaban nadando el canal de la Caleta, desde la espiga a la parte continental”, señaló Astutti resaltando que “aproximadamente son unos 250 metros pero los animales terrestres lograron llegar sanos y salvos a la orilla”.
Precisamente en el transcurso de ese raid de los lanudos cuadrúpedos fue cuando se les sumó el joven ejemplar de elefante marino que, sin hostigamiento alguno, nadó junto a las ovejas y acompañó su recorrido en búsqueda de tierra firme, logrando una unidad animal que más de un humano querría repetir.
“El que no entendía nada y se asustó mucho fue el elefante marino”, comentó con humor el especialista en fauna patagónica aunque, en realidad, el espécimen marino no se ve en absoluto sorprendido y su rítmico nado pareció un reflejo acto de darle confianza a los dos animalitos que, aún fuera de su hábitat natural, dieron muestra de que “todo puede suceder en esta vida”.

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