2022-08-03

La labor incansable de los comedores que por momentos no dan abasto

El Comedor Mirella y el arduo trabajo de brindar viandas a 140 personas todos los días

Norma Angulo, quien lleva adelante el comedor, dialogó con Crónica sobre el trabajo diario y la campaña de donaciones por el día del niño. Su madre fue quien fundó el lugar, siendo el primer comedor comunitario que hubo en Comodoro Rivadavia, allá por el año 1991.

El histórico comedor del barrio Las Flores, continúa con su actividad diaria de entregar viandas y ropa a las familias que se acercan. “Cuando entregamos las viandas, ponemos la mesa afuera y la gente se lleva la ropa que hay”, comentó Norma. A su vez, los sábados también hacen entrega de comida a los adultos mayores: “Le damos a los abuelos, por refuerzo, porque son abuelitos que están solos. Ellos vienen el viernes a la tarde y yo les preparo un poco de papas, carne y fideos para que tengan el sábado y domingo”.

Es así que cerca de 140 personas concurren todos los días de lunes a viernes al Mirella. Si bien el comedor recibe un apoyo del Municipio, Norma declara que “igualmente nunca alcanza, porque siempre viene más gente y pide leche, azúcar y leña incluso, ropa de abrigo y frazadas. Acá todo lo que llega se reparte siempre”.

Teniendo en cuenta esto, el comedor siempre pide donaciones de ropa de abrigo y alimentos que generalmente solicitan los vecinos como harina, leche, azúcar, té, yerba, cacao y grasa. Sin embargo, el impacto de la situación económica toca de cerca a los bolsillos de las familias y comercios comodorenses, por lo que se ha notado una baja en las donaciones.

“En este momento las donaciones han bajado por las situaciones que estamos atravesando. Antes, mucha gente donaba alimento, ahora no”, dijo Norma. “Las donaciones son muy importantes para nosotros, porque con lo que nos da el Municipio para cocinar alcanza para tres días a la semana como mucho, después para los otros dos días te la tenés que rebuscar”.

Vale destacar que al comedor no solo se acercan vecinos de Las Flores, sino también del barrio Newbery, Pietrobelli, Ceferino y La Floresta. “Y en esta zona hay tres comedores: este, el de Las Flores y de la Agrupación Evita”. Al no dar abasto, explicó que “si tengo a muchas personas acá, los mando para el otro comedor, o viceversa, de otros comedores me envían personas acá. Vienen de todos lados, hasta los chicos que hacen semáforo vienen”.

En el comedor trabajan voluntariamente dos mujeres y otra persona “que nosotros mismos juntamos plata y le pagamos para que ella venga todos los días”. Es así que mensualmente realizan una venta de pollos para recaudar fondos. “Con esa pollada que hacemos juntamos la plata, le pagamos a la señora y pagamos los servicios”, indicó Norma.

“Es muy triste, porque hay gente que no tiene nada, ni dónde dormir”

Día a día, Norma ve de cerca las diversas realidades de las familias que viven desde casos de violencia y de adicción como también falta de educación y contención. Teniendo en cuenta esto, resaltó la necesidad de la intervención de profesionales para tratar ciertos temas. “Es tan difícil abordar ese trabajo. Son casos que son difíciles de llevar a cabo, ahí tiene que intervenir todo un equipo interdisciplinario, psicólogo, psiquiatras, médicos clínicos, asesor, terapista ocupacional, etc.”.

En este marco, opinó sobre las consecuencias de la “política del asistencialismo”, a través del otorgamiento de planes sociales. “Hay gente que no quiere trabajar, por ahí consiguen, pero están cobrando un plan. Una persona que no tiene estudios es ignorante, y eso es lo que hacen con los planes”, señaló.

Colecta del día del niño

Como todos los años, el comedor Mirella se encuentra organizando los festejos por el día del niño y en este marco, solicitan a la comunidad donaciones de juguetes, golosinas y gaseosas. “Siempre lo hacemos dos semanas después, porque para el día del niño los chicos siempre tienen otros planes, entonces no vienen. Después cuando ya pasa la fecha, ahí sí tenemos más concurrencia”.

Asimismo, aquel que brinde servicios de pelotero, inflables o eventos de entretenimiento, y quiera colaborar será muy bienvenido. “Ese día, es un día de fiesta para ellos”. Quien quiera aportar donaciones, contactarse a los teléfonos: 297 4181394 o 297 5397728.

 


Mirella se convertirá en Fundación próximamente

Norma Angulo, hija de Mirella, fundadora del espacio. 

Por otro lado, Norma Angulo anticipó a Crónica que se encuentran trabajando en la Fundación Mirella. “Dentro de un año, año y medio, el comedor va a terminar su ciclo de trabajo, y vamos a empezar a trabajar de otra forma pero siempre en el área social. Se va a llegar al vecino de otra manera, no va a ser entregando un plato de comida sino que se lo asistirá con alimentos, incluso estamos pensando en crear un Banco de Alimentos en la ciudad, que no hay acá”.
En este marco, al convertirse en Fundación y al tener una personería jurídica, podrán trabajar en conjunto con otras instituciones y concretar diversos proyectos que tienen en mente. “Quiero algo que realmente sirva a la comunidad, que yo le pueda dar trabajo a otras personas y de esa manera trabajar en conjunto con el Municipio y con las empresas”, dijo.
Tras 31 años de trabajo casi ininterrumpido, “llega el momento de decir ya está, que este camino lo continúe otro”. En este sentido, la intención es poder continuar en el trabajo de servir a la comunidad, pero “más tranquilo y que no sea tan agotador”.
Al estar en contacto diariamente con diversas realidades y con el objetivo de conformarse como Fundación, podrán llegar a otras esferas de la sociedad como la educación. “Queremos conseguir becas para los chicos, hay muchos chicos que quieren estudiar y no pueden porque no tienen los medios. Hay empresas que pueden becar chicos estudiantes. Por ejemplo, mi sueño es tener algún día un taller de tecnología”, concluyó Norma.

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