Tu forma de ver el mundo, la cartelera porteña atrapada por un comodorense
Con estreno el pasado jueves 23 de Junio, permaneciendo hasta el 29 del mismo mes, la película “Tu forma de ver el mundo” hizo que un comodorense reinara en la cartelera porteña, encabezando el rol protagónico -de una historia- que surgiera de vivencias del director del film. Lo que se pudo ver en el Cine Gaumont, tiene al actor nacido en nuestra tierra, Jorge Garrido, poniendo cuerpo y alma a duras experiencias, las que padeciera el cineasta Germán Abal, como paciente oncológico (en la ficción troca a un accidente), muy joven, en un hospital.
Su propia historia le sirvió de disparador del argumento central, que narra en celuloide, y cuyo estreno -en nuestra localidad- se prevé para el mes próximo, en el Centro Cultural municipal (con entrada libre y gratuita), no se descarta que, además, tenga sala en el Cine Teatro Español, aunque aún no está confirmado. Esta ópera prima de Abal, trata de un drama intimista, con Jorge Garrido y Omar Musa encarando los papeles protagónicos y que cuenta, además, con la participación especial de un gran elenco de reparto: Gastón Pauls, Alejandro Fiore, Mario Alarcón, Magalí Cárdenas, Chela Cardalda y Leonardo Venegas.
En la trama, un abogado – Garrido- que vive inmerso en su absorbente rutina, sin prestarle mucha atención a su familia, sufre un accidente que lo deja hospitalizado. Ahí, conocerá a Víctor (Musa), un hombre que, madurez mediante, transformará el modo de apreciar la vida, con otros ojos, de este padre de familia, que ha desconectado el rumbo vital. Y que, a partir de esta relación -que se da de casualidad en el nosocomio- puede recuperar el valor de las cuestiones esenciales, con el vínculo a otra visión de la existencia, más apegada a la esperanza. Una moraleja que residirá en lo que le transmiten un puñado de personajes, los que le enseñan que lo único que existe es el presente, que cada momento y persona que tienen al lado: es único.
“Fue muy loco como llegué a la película” inicia contando el actor comodorense, cuando DOM lo interroga sobre su convocatoria al film. “Estaba grabando un largometraje que no va a estrenarse, no pudo terminarse, cuando un estudiante de cine, que fuera invitado por la maquilladora, tendría 16/17 años más o menos, hoy tiene 30, en 2013 me propuso grabar este largometraje, que se estrenó ayer (por el 23 de junio) en Buenos Aires” agrega.
Garrido no deja de elogiar la historia. “Me encantó cuando leí la trama, la idea central, el personaje que me tocó, las enseñanzas que me dejó, como por ejemplo que se puede cambiar para bien, que se puede ser una mejor persona si uno abre el corazón y mira el mundo de otra manera, toma otra forma de encarar la realidad. Esto fue grabado entre 2014/15, era inimaginable que iba a caer una pandemia, pero al día de hoy estamos felices con el estreno. Y banco mucho al personal de salud, que se expone cada uno de los días” reflexionó, con mucha conciencia y esperanza.
¿Qué nos podés narrar sobre el director Abal? Su profesionalidad, ¿en qué virtudes harías hincapié?
Es un gran placer haberlo conocido, seguir coincidiendo al día de hoy, continuar la relación tras el estreno, tan felices. Tiene una sensibilidad tremenda, una forma muy especial de contar las cosas, los hechos, amén de un ojo y una mirada del mundo hermosa, siempre relacionado con el nombre de la película. Es una persona maravillosa, estoy encantado que nuestros caminos se hayan cruzado. Me encantaría volver a trabajar con él, en el día de mañana, porque vamos a seguir creciendo juntos, en el mundo del cine. Una cuestión que rescato mucho, es que pudo grabar la película como la imaginó, soñó y quedamos muy felices con el resultado.
Sobre el resto del elenco en general y de Gastón Pauls, en particular, ¿qué nos contarías?
El elenco contó con grandes figuras, como Alejandro Fiore, Mario Alarcón, Chela Cardalda, que trabajó en Los Benvenuto, con ellos no tuve la suerte de tener escenas; pero sí con Gastón (Pauls). Es un tipazo, así como lo ves, es muy sencillo, humilde. Lo había conocido cuando vino a dar un taller, en 2013, en el Cine Teatro Español de Comodoro. Ahí le dije: “el año que viene haces de mi médico”; él no entendía nada. Yo ya había hablado con el director, le digo “yo soy el que hace de Alan, el protagonista”. Nos encontramos, hacía chistes como si fuera uno más, súper accesible, hicimos un video para Instagram, sobre su apellido. Era uno más, muy divertido y cálido, fue un placer haber trabajado con él.
Contanos, describinos, sobre de tu formación actoral en Comodoro, hasta tu partida a CABA. Y ¿qué fue lo que incorporaste allá?
En Comodoro tuve un profesor, quien luego me recibió allá, en Buenos Aires, con su profesor, el gran formador de actores, Agustín Alezzo. Empecé con su mano derecha, Lizardo Laphitz, él abrió su propia academia y excelente, la verdad, con las herramientas que me brindó y fui incorporando, que tienen que ver con la vida, directamente, la observación, la respiración y relajación, la empatía, instrumentos que me abrieron los ojos, no solo para estar arriba de un escenario o frente a una cámara, sino para todo, para mirar el mundo distinto, como el título de la película: Tu forma de ver el mundo.
En la actualidad, ¿Desarrollás tu faceta de actor en alguna obra de teatro, algún grupo? Si es así, contanos sobre tal producción…
Hoy, estamos haciendo funciones de la obra Amantes, con el grupo Amakaik, que dirige Ana Karina Ávila –quien además comparte el protagónico-; por otra parte, participo de escenas en la serie “Yo Activista”, que se están realizando en la ciudad, bajo dirección de Bruno Huaiquil. En septiembre, volveré a Buenos Aires, a terminar el largometraje de suspenso y terror “Camino de Brujas”, también bajo dirección de Huaiquil, en el que encaro el protagónico. Soy un afortunado, ya que trabajo con amigos, en lo que me gusta, que pueda vivir de esto: es otro tema (ríe).
Agradecimientos
Aprovecho para agradecerle a Anita Pérez, María Marta Rodríguez y Liliana Peralta, de la Secretaría de Cultura. Les llevé una nota y me habilitaron los pasajes, para poder asistir al estreno tan esperado, contándoles que habíamos trabajado con grandes personalidades del mundo del cine y la televisión argentina. En esa misma nota, les hice saber que les ofrecía, en contraprestación, proyectarla en el Centro Cultural de Comodoro. Así que, con toda la energía puesta en el estreno porteño (Cine Gaumont), pero una vez que concluya (miércoles pasado), regreso el 1ro. de Julio, a empezar la gestión para que, después de las vacaciones de invierno, allá se dé el estreno. Ojalá, también podamos proyectarla en el Cine Teatro Español, sala en la que –en 2008- dimos a conocer “Fin de Tregua”, cortometraje que hicimos con Roly Serrano, bajo dirección de Bruno Huaiquil. Sería un sueño cumplido poder presentarlo allí también. Eso es lo que ocupa mi mente, ahora, gestionar que todo ello sea posible.
Encuentros no convencionales entre personajes
El director de “Tu forma de ver el mundo”, Germán Abal, es oriundo de la ciudad de Quilmes. También docente, debutó con este largometraje, luego de un recorrido por el cortometraje y el videoclip. Abal asumió todos los roles que se hacen necesarios, para el logro de una ficción cinematográfica, de factura independiente, que intenta llegar al corazón del público, con una historia sencilla.
A DOM le hizo saber que “soy director, productor y guionista de la película, además que, lo que disparó el nudo central del argumento del film fue, en parte, mis vivencias personales en un hospital, el tiempo transcurrido en el nosocomio. Por otro lado, utilizar el poder de la ficción para poder contar una historia como a uno le parezca, darle entidad a ciertos personajes, que armen situaciones, conflictos, esa mezcla entre la verdad, la realidad y la ficción”.
Sobre sus padecimientos vitales, narró que “he sido paciente oncológico, tuve cáncer a muy temprana edad, eso hizo que crezca, en mi infanto/adolescencia, yendo y viniendo de un hospital en particular. Crecí con la idea de que, muchas historias que se viven allí, merecían ser contadas. Por eso, en la película, se dan encuentros no convencionales, entre los personajes, en una sala hospitalaria”.
Con gran conciencia, nos narró lo que vino a replantear “el fenómeno de salud social que se vivió en pandemia, hizo modificar el lugar de importancia que tiene el servicio de salud en la sociedad. Un poco, la película habla de eso, no solo abocado a la salud física, sino a la emocional, que muchas veces estamos muy cargados, apurados, concentrados en uno mismo, y no nos damos cuenta de los roles de los otros en este tema, que están y se vinculan. Nos podemos ayudar, comunicar y hacer surgir cuestiones que nos beneficien, más que perjudicarnos”.
Finalizando, en palabras del director, cerró afirmando que “como amante del género que construyo, el drama, logramos, de manera colectiva, generar ese vaivén de sensaciones agridulces, que van desde la alegría, la sonrisa y la simpatía, hasta el dolor más agudo y profundo. Soy un total creyente sobre que, en el cine, más allá de una historia o un mero entretenimiento, vamos a buscar emociones”.