2022-06-27

Gran concurrencia de la comunidad al encuentro de Kundalini Yoga en el Centro Cultural

En el marco del Día Internacional del Yoga que se celebra cada 21 de junio, el sábado se llevó adelante un encuentro libre y gratuito de Kundalini Yoga en el Centro Cultural.

El evento fue organizado por la comunidad de profesoras de Kundalini Yoga de Comodoro Rivadavia y constó de una jornada extensa, comenzado a las 10 de la mañana y finalizando a las 19. Hubo master class de kundalini yoga, clases de pranayamas, meditación, relajación, baño de gong y más. Valeria Pugni, instructora y miembro de la comunidad kundalini, dialogó con Crónica sobre la experiencia, que la describió como “sanadora y liberadora”.

“Fue una jornada súper extensa y la convocatoria fue muy grande. Se acercaron personas de todas las edades y personas con discapacidad, un dato no menor, que demuestra que se puede llevar un poco más de luz a otros ámbitos y eso fue muy impactante”, dijo.

Dentro del grupo de instructoras y organización, además de Valeria Pugni, participaron: María Inés Capello, Alejandra Río Mayor, Natalia Iglesias, Marcela Moreno, Sol Doria, Alejandra Constanzo, Érica de la Torre, Romina Domínguez, Edith Bernardoti, Cecilia Ferreira, Patricia Mansilla, Romina Rearte y Xiomara León.

“También estuvieron muchos voluntarios de la comunidad y fue súper importante el apoyo de ellos durante el día. También estuvo Pepe Pugni sacando fotos y armando videos para toda la propuesta”.

Sobre el Kundalini y la mirada hacia el interior

Se trata de una práctica yóguica que incluye diferentes disciplinas como meditaciones, ejercicios, respiraciones y mantras. “Es una práctica muy completa y hermosa para cualquier persona que decide empezar un camino de autoexploración porque va directo al corazón, no es algo tan físico si se quiere”, explicó Pugni.

Al ser una disciplina en donde se trabajan muchas series, se pueden organizar diversos circuitos, en donde las personas sanan su sistema inmunológico, el sistema físico, conocer sobre las glándulas, los cuerpos espirituales, y más. “En el fondo todo lo que se está buscando permanentemente es volver a recuperar un estado de equilibrio en donde, con determinadas meditaciones y estadíos de relajación, uno pueda soltar el nivel de estrés y pueda volver a un punto más óptimo para poder vivir la experiencia de la vida”.

Recalcó además que en estos tiempos, en donde pareciera que no hay períodos de auto-observación, se vuelve aún más que oportuno este tipo de prácticas para la quietud y el parar. “Estas disciplinas nos permiten volver hacia una mirada interior, sobre todo recordando que a las únicas personas que nos estamos buscando es a nosotros mismos. Entonces más allá de la dinámica energética que uno ponga en juego, lo más valioso de eso es el asombro que le genera a cualquier persona, no importa el estado y la condición, de volver a sentir qué tan alejada estaba de sí misma”.

Agregó que “eso sucede muy frecuentemente cuando vienen personas a clases por primera vez, quedan en esa sensación, de una cierta lejanía que estaban de uno mismo”.

También explicó sobre la importancia de reverenciar esta intención en el día a día, teniendo en cuenta el estar presente. “Nosotros hablamos del aquí y ahora, que es muy sencillo decirlo, pero al momento de vivenciarlo implica toda nuestra energía, implica poder registrar cómo está el cuerpo, cómo están las emociones, la vibración de nuestros pensamientos”.

En este marco, explicó que “el afuera es el adentro”, por lo que muchas veces las personas llegan o concurren a estas disciplinas porque están colapsados, por alguna enfermedad, por algún síntoma recurrente como insomnio, con muchos enojos, cansado o que no se siente a gusto en ninguna relación. “Entonces se genera una sumatoria de sucesos, en donde uno se pregunta ¿y si estoy conmigo un rato y dejo de esquivarme? Ese es un punto muy valioso dentro de la práctica, es el punto de quiebre donde se trabaja para el encuentro con uno mismo”, cerró.

Te puede interesar