Seguirá construyendo su sueño en el profesionalismo
"Manu" Carrizo, papá boxeador
Luego de su última derrota ante Joaquín Issel (Tres Arroyos), -el pasado viernes 10 de este mes-, Manuel Carrizo, integrante del Team Alvarado, ahora más tranquilo se replantea su futuro. "Fueron detalles, culpa mía, en principio no di el peso, todo eso, entre otras cosas, me llevó a perder la pelea. Hice algo que como boxeador no había hecho, no estaba ni el cien por cien en la pelea. Hice cualquier cosa, no estaba en el eje central. Mi mente no estaba en la pelea, trataba de automotivarme".
"Se me complica entrenar. Trabajo en una empresa de seguridad, tengo a mi hijo que lo cuido. Eso me demanda tiempo, y dejo para el último el entrenamiento de boxeo. Cuesta mucho, sumado a que tuve que bajar 800 gramos para la pelea, prácticamente estuve como a 70 grados en el sauna en poco tiempo para bajar esos gramos. Eso me destruyó, incluso es peligroso. Al día siguiente me levanté con un dolor de espalda, dolor que tuve hasta las tres o cuatro de la tarde, pero era dolor en los riñones", asegura Manuel Carrizo (1-5-1).
No pone excusas y se hace cargo del error
Por otra parte, asegura que no es excusa al momento de afrontar el compromiso, la pelea. "Es culpa mía por no dar el peso. Realicé mejores peleas como amateur, no hice ni una parte de lo que se hacer. Fijate que con Francisco Verón fue otra cosa, no fui ordenado, nada. Hay otras cosas que no puedo decir que sucedieron. Ahora voy a recuperarme, trabajaré en la parte física, estética, para luego seguir en el boxeo. No me interesa la crítica de la gente, he visto muchas publicaciones de gente que nunca se puso los guantes, ni salen a correr, ni nada. Te critican igual, pero uno representa a Comodoro. Bueno, a esos les deseo lo mejor", asegura Carrizo.
"Seguiré luchando por lo que siento"
La idea es reformular su carrera, poner en la balanza muchas cosas. "Esto es un tropezón. Yo, de corazón seguiré luchando por lo que siento, por mi sueño. No di todo de mí, ni estaba al cien por ciento. La idea es seguir. Hoy, estoy separado hace más de un año, tengo un hijo varón de un año y siete meses. Siempre mi hijo está conmigo, lo llevó incluso al gimnasio. Trabajo en un empresa y entreno a los chicos en un gym, mi hijo lo llevo en porta babé, en el pecho, me acompaña siempre".
"Y ante tu pregunta, mi familia pequeña se compone de mi nene Mateo y yo, nadie más. Igual me quedo contento porque me llamó mucha gente que me quiere bien, para darme una mano. Aquí es donde aparecen los que te aprecian de verdad", dijo Manuel Carrizo.