La próxima semana habrá una reunión con el sector
Instalaron una carpa en el Municipio para pedir que interceda por el conflicto docente
Un grupo de docentes de la Escuela Nº 169 del barrio Stella Maris, una de las instituciones más afectadas por situaciones edilicias pero también que tiene un alumnado que padece serias carencias de las cuales son testigos diariamente los docentes, en el marco del paro provincial por 48 horas decidieron llevar su reclamo a la Municipalidad, de manera que ayer instalaron una carpa y cartelería pidiendo al intendente, Juan Pablo Luque que sea mediador ante el conflicto salarial que atraviesan y el planteo de la necesidad de garantizar escuelas seguras.
En este sentido, el jefe comunal se encontraba con compromisos en Buenos Aires de manera que fueron atendidos por el secretario de Gobierno, Maximiliano Sampaoli y el subsecretario de Modernización y Transparencia, Pablo Francavilla, quienes se pusieron rápidamente a disposición y les informaron que serán recibidos por Luque la próxima semana.
También desde ATECh se acercaron al lugar para dar acompañamiento a sus pares.
“A momentos extremos, medidas extremas, esto fue conversado mientras se presentaba un petitorio en el Concejo Deliberante ayer (por el jueves), así que nos pusimos de acuerdo algunos docentes y hoy (por ayer) nos presentamos y armamos una carpita simbólica con cartelería para que el intendente nos escuche y pueda interceder ante el gobernador” explicó Carla, una de las docentes.
Y añadió: “queremos que sepan que no estamos protegidos en ningún aspecto, el Estado está totalmente ausente, vamos a recibir un mísero 5 por ciento de aumento en septiembre de un 15 por ciento en tres cuotas cuando en el piso de la paritaria nacional se habla de números totalmente diferentes, estamos desfasados, nuestro sueldo es miserable, estamos en una emergencia hídrica tremenda, no tenemos calefacción, matafuegos vencidos, no tenemos escuelas seguras, no se cumple con la Ley de escuelas seguras y si continuamos así no creo que lleguemos a ningún acuerdo”.
En este sentido, lamentó: “o el gobernador desconoce la realidad o se nos ríe en la cara. Todavía no cobramos y no tenemos dinero para combustible, estamos pagando para trabajar. Yo trabajo tres turnos, tengo 30 años de servicio en docencia y mi ingreso no llega a los 110 mil pesos”.
De igual forma, la docente recordó que el sector viene afectado hace años a partir de los inconvenientes económicos de la provincia que motivó el pago escalonado de salarios, retrasos en pagos, falta de paritarias y otras situaciones. “Veníamos de la crisis con pagos atrasados de cuatro meses, lo que nos generó una deuda enorme, nosotros tuvimos nuestro sueldo retenido por el banco, más el DNU que tuvimos en pandemia, nos generó intereses de un 75 por ciento anual, mi vida se la debo toda al banco, debo generar más ingresos porque soy cabeza de familia, madre de dos hijos y trabajo todo el día como desquiciada para poder llegar en tres comunidades que amo, pero me gustaría vivir no sobrevivir” afirmó.
En tanto, respecto a la medida de fuerza, remarcó que no permanecerían en el edificio municipal sino que se trató de una acción para visibilizar. “Somos docentes, no vamos a la agresión, es pacífico el reclamo, por escrito nos aseguran que nos va a recibir (el intendente) Luque la semana que viene porque está con compromisos nacionales. Nosotros necesitamos ser escuchados por él y que la comunidad sepa lo que pasa” apuntó.
Finalmente, mencionó que “me hice experta en contabilidad porque cuento lo que gasto en combustible para que nunca sea de más porque si no, no llego a trabajar, me gustaría poder disfrutar un fin de semana pero no puedo, hay un cúmulo de cosas que nos llevan a esto, recién llegaron los boletines a cuenta gotas después de cuatro años y nosotros venimos pagando los registros para tomar asistencia, en otras profesiones no pasa” dijo entre otras cosas una de las docentes que reclaman por sus salarios.