2022-06-02

Jorge Gil diálogó con Crónica

Hoy se llevará a cabo la charla “Cien años de la creación de YPF”

La charla debate se llevará a cabo hoy en el aula 11 de la UNPSJB, en Kilómetro 4.

El contador público Jorge Gil en diálogo con Crónica se refirió a la charla debate que se concretará hoy en el aula de la universidad local. La misma lleva el nombre “Cien años de la creación de YPF”, y contará con la participación de sindicalistas, historiadores y otros docentes de la casa de altos estudios. Durante el encuentro, se hablará sobre la rica historia de la empresa estatal, fundada en 1922, y también sobre la proyección a futuro que hay para la firma.

En 1922, en Argentina se fundó la empresa YPF. La premisa era que fuera una empresa del Estado nacional, con la finalidad de desarrollar reservas petrolíferas. “Nace como un yacimiento, como una localización geográfica, con sede en Comodoro Rivadavia, que era donde estaba su actividad principal. La empresa nació con el impulso que le dio el General Mosconi, en el marco de una estrategia nacional de lograr la autosuficiencia energética”, resaltó Gil, quien hoy moderará la charla “Cien años de la creación de YPF”, en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

Dos visiones bien distintas

El contador resaltó que para la charla debate de hoy se buscó acercar dos visiones diferentes. “Por un lado, vamos a analizar la visión académica de expertos en el ámbito histórico, fundamentalmente, junto a la evolución en el quehacer socioeconómico de YPF, principalmente en nuestra zona. Esto va a estar a cargo de dos académicos de la universidad, del sector de las ciencias sociales. Pero también incluimos la mirada desde el punto de vista laboral de los trabajadores, de todos aquellos que, con su esfuerzo real hicieron que YPF creciera. Por eso convocamos a dos sindicalistas que estuvieron muy comprometidos con la empresa. Pensamos complementar el enfoque académico con la praxis laboral”.

“Para nosotros es muy importante poder tener visiones desde el trabajo, porque en definitiva, la riqueza humana se crea a partir de algún tipo de actividad o compromiso laboral, con personas comprometidas que llevan a cabo los ideales o las propuestas de quienes dirigen los destinos políticos, económicos y sociales de una región o de un país”, concluyó el entrevistado.

 

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La charla debate “Cien años de la creación de YPF” se llevará a cabo hoy en el aula 11 de la UNPSJB, en Kilómetro 4. También podrá presenciarse a través de Youtube, en el canal oficial de la universidad. Participará el secretario general de FeTERA (Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina), Julio Acosta, el historiador Daniel Marques, la profesora Graciela Ciselli, el ingeniero Rodolfo López, quien es extrabajador de YPF, y será moderada por el contador público Jorge Gil.

Dolarizar la economía argentina, una locura por donde se lo mire

Para dar cierre a la entrevista, Jorge Gil se refirió a otro tema que estuvo en debate en el último tiempo: dolarizar la economía argentina, algo que fue propuesto por distintos actores políticos en el último tiempo. En simultáneo, fueron muchos los que se mostraron en contra de esta idea. El contador público de esta ciudad explicó por qué, desde su visión, esto sería algo catastrófico.

En los últimos días, el diputado nacional Gerardo Milman presentó un proyecto de ley para quitarle dos ceros al billete de cien pesos, y que este pase a ser un billete de un peso. Jorge Gil se refirió a esta idea y dejó fuertes críticas: “esto no sirve para absolutamente nada. A lo que apunta, es a establecer las bases para la futura dolarización del país, cosa que es una barbaridad. Lo único que se lograría con esto es generar una caída estrepitosa de la mano de obra argentina. Este, por supuesto, es mi enfoque, hay otros con los que se puede debatir perfectamente”.

 

"Es lo mismo que hizo Cavallo en su momento, bueno, miremos en qué terminó y tenemos la respuesta”

 

“Lo que quieren dar a entender con este proyecto, es que en el país hay hiperinflación, y la realidad es que no la hay. El problema no es la nominalidad, el problema es la realidad, los incentivos al trabajo, ahí está el tema. Lo que nos dicen es que en realidad, lo que vale cien pesos, vale uno. Nos quieren dar a entender que nuestra moneda no vale nada, que se deprecia constantemente y que hay que tomar el dólar como moneda de curso legal”.

En esta línea, Gil advirtió que dolarizar la economía sería “una locura”, algo inviable desde un punto de vista social. El entrevistado fue más allá y analizó un escenario dolarizado en Argentina: “imaginemos un salario de 50.000 pesos dolarizado. Con un tipo de cambio de 200, hablamos de 250 dólares. Hoy la nafta, a nivel internacional cuesta 2 dólares. Con 250 dólares, podríamos comprar 125 litros. Entonces, el poder adquisitivo de la gente se iría al diablo. Lo que quieren hacer con esto es bajar los costos internos del país en dólares. El deterioro que sufriría la clase trabajadora, aquellos que tienen una renta fija, sería algo terrible. Es lo mismo que hizo Cavallo en su momento, bueno, miremos en qué terminó y tenemos la respuesta”, cerró.

Jorge Gil: “Hoy en Argentina la inflación sigue siendo alta, comparado con el resto del mundo”

El economista local se refirió al grave problema inflacionario que padece Argentina y dio su opinión. Gil no solo habló sobre la inflación que se registra a nivel nacional, sino que fue un paso más allá y se refirió a un fenómeno que se está observando a nivel global. “Hay un movimiento inflacionario mundial que repercute en nuestro país, pero en el caso de Argentina juega también un esquema de concentración de la producción en pocas manos”, sostuvo el entrevistado.

 

“La gestión política de nuestro gobierno no muestra demasiadas certezas” consideró el economista.

 

“La pregunta sobre la inflación en Argentina tiene, a mi parecer, varias dimensiones, no es una pregunta simple, yo por lo menos no me animaría a responderla integralmente. Pero, para dar una respuesta que pueda servir, puedo decir, en primer lugar, que las economías latinoamericanas en su conjunto, son economías muy dependientes. En estos países se exportan commodities, sus balances de pagos van al compás de lo que puedan vender al exterior. En general, se estima que esas ventas al exterior se componen de un 70 por ciento de commodities básicos y un 30 por ciento industrializadas”, dijo.

Una inflación “muy complicada de manejar”

Jorge Gil continuó con su análisis y remarcó que, hoy por hoy, en Argentina se da la particularidad de que los mercados son en general altamente concentrados. Hay pocos oferentes, pocos productores, en algunos casos incluso hay solo uno. “Cuando hay un espacio internacional conflictivo, sea por una pandemia o por una guerra, donde se trastocan los elementos que componen los mercados tradicionales, hay procesos inflacionarios. En este caso, podemos hablar de una inflación de oferta, es decir, en lugar de aumentar la producción para producir más y ganar lo mismo, cobrando menos, lo que hacen es mantener los niveles de producción con precios más altos, y esto genera una inflación muy complicada de manejar”.

Un movimiento inflacionario mundial

Por otra parte, el contador público se refirió a la pandemia del coronavirus y las ayudas económicas que tuvieron que implementar muchos países para paliar la enorme crisis que generó el virus a nivel global. “Muchos países tuvieron que brindar ayudas para enfrentar la crisis del covid, no solo Argentina, podemos hablar de economías europeas, Estados Unidos, Canadá. Todos los países han emitido moneda para subvencionar a sus sistemas socioeconómicos, entonces, lo que se advierte en el mundo en general es que las commodities empiezan a apropiarse a través del sistema de precios de esa mayor cantidad de dinero en circulación. Hay un movimiento inflacionario mundial que repercute en nuestro país, pero, repito, en el caso de Argentina, juega también este esquema de la concentración de la producción en pocas manos”, sostuvo.

“La gestión política de nuestro gobierno no muestra demasiadas certezas. Esto, obviamente, deteriora la situación financiera, entonces, se da una paradoja, un escenario en donde crece la producción real y el empleo, pero con niveles inflacionarios altos. Seguramente, los porcentajes de inflación serán menores en los próximos meses, pero hoy siguen siendo altos, comparados con el sistema mundo”, agregó el exrector de la UNPSJB.

Inflación: Dos escuelas y dos caminos diferentes para frenarla

Jorge Gil se refirió a los planteos académicos que existen sobre la inflación y habló sobre dos escuelas con metodologías bien diferentes entre sí. Habló sobre los métodos que existen para controlar el fenómeno inflacionario y dejó profundas reflexiones sobre este tema. Además, dio su opinión personal al optar entre una de las dos corrientes que plantean soluciones para este grave problema que afecta a distintas economías del mundo.

“Desde el punto de vista conceptual, metodológico y analítico de la economía, hay dos escuelas que estudian la inflación. Una es la llamada escuela monetarista, que lo que dice es que, como el Estado emite más de lo que debe, porque tiene déficit y necesita cubrirlo, esa mayor cantidad de moneda que se pone en circulación es la que genera inflación. Otra escuela es la estructuralista o heterodoxa, que dice que en realidad los aumentos de precios nacen cuando los que ofrecen bienes privan por sobre la demanda, en este caso, la traslación de precios permite una mayor acumulación de ganancias por parte de las empresas, y en realidad, la emisión de dinero no es causa de inflación, sino que es un efecto del aumento de los precios, que necesitan ser monetizados”, explicó Gil a este diario.

 

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La solución de la escuela monetarista

El contador público se refirió a la solución que proponen los monetaristas para la inflación. En concreto, lo que se plantea es que el Estado debe dejar de intervenir en la economía, y que todo corra por la oferta y la demanda, y la libre elección de cada uno respecto de su economía. El gran problema que tiene este camino para terminar con el fenómeno inflacionario, es que solo funciona para una parte reducida de la población, ya que son pocos los que tienen un alto poder económico. “Es algo que generaría costos sociales terribles, porque este sistema, así planteado, solo funcionaría para la tercera parte de la población, el resto no tiene forma, mecanismos ni alternativas para su propia subsistencia. Los salarios caerían a niveles mucho menores a los que hoy estamos viendo, y la reacción social sería profundamente negativa, pero, sí, la inflación se calmaría”, indicó.

“La segunda alternativa es una suerte de socialismo de precios. Implicaría una fuerte actividad del Estado en los procesos regulatorios de los precios, o el establecimiento de precios máximos, el establecimiento de cupos de producción, la obligación para que las empresas ganen lo mismo pero produzcan más. Es decir, una serie de acciones para intervenir en el proceso económico. Esto limitaría la inflación. Por lo general, lo que sucede es que los gobiernos toman recetas en donde mezclan un componente liberal con un componente intervencionista, generan políticas ambiguas, que por su propia ambigüedad, tienden a ser muy volátiles. Son métodos que nunca logran un equilibrio que permita que haya una reducida inflación, con un crecimiento más o menos razonable o adecuado a las necesidades de la población”.

Impulsar una fuerte participación del Estado en bancos y el sistema cambiario

Jorge Gil dio su propia receta para pelear contra la inflación y planteó que “para controlar este fenómeno, hay que impulsar una fuerte participación del Estado en el sistema bancario y en el sistema cambiario a través del dólar. A partir de ahí, hay que trazar una política monetaria que ayude a que los precios empiecen a bajar y a que las empresas formadoras de precios no estén permanentemente aumentando. En este punto, yo soy heterodoxo y estructuralista. Yo creo que los sistemas económicos son sistemas estructurales. La oferta determina esa estructura y los gobiernos tienen que actuar sobre la oferta para evitar estas concentraciones de riqueza tan fantásticas que estamos observando”, destacó.

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