Categoría B
Stella Maris no lo dejó hacer nada a Ciudadela
Al inicio del partido, cuando apenas trascurrían unos dos minutos, el árbitro Lucas Bres hizo detener el encuentro para que el arquero de Ciudadela Santiago Gaillard se cambiara la casaca de manera reglamentaria. El partido estuvo detenido por el espacio de casi 4 minutos; parecía un mal presagio.
Después, todo siguió con normalidad pero sorprendió la actitud de Stella Maris de sacar rápido y achicando los espacios, cortando pelotas, muy motivados, hasta que llegó su recompensa muy rápido. Para esto, el viento comenzaba a mover los árboles del lugar y el frío se hacía más intenso.
A los 15' Martín Mansilla, en el arco que da a la ruta nacional ejecutó un tiro de esquina, convirtiendo un hermoso gol olímpico, clavándola al segundo palo, en un lugar imposible de llegar para Santiago Gaillard.
Ciudadela en este encuentro mostró poco y nada para llevar peligro al arco custodiado por Nicolás Silanes, quien cuando le tocó actuar se lució bajos los palos.{
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El delantero Maximiliano Hauros cuando se estaba jugando tiempo adicionado, recibió un pase pasando el medio campo, levantó la cabeza, lo vio a Gaillard un poco adelanto y le pegó de aire al balón. Gaillard, retrocedió dos pasos hacia atrás y tropezó, se cayó, la pelota bajó mansa y entró casi rozando el travesaño en el medio del arco, para quedar en el fondo de la red, despertando algunas sonrisas por lo extraña situación. Luego, Stella Maris se fue con gran tranquilidad al vestuario.
Cerrando el partido
Los cambios de Zappitelli ayudaron luego a reafirmar la victoria que se estaba gestando. El equipo gaucho tuvo en general muy bajo rendimiento, salvo algunas arremetidas de Enzo Cardoso e Iván Cukla que ponía mucha garra por los laterales buscando siempre tirar un centro, pero en general el equipo no mostró ideas claras. Claro, también fue un acierto de Stella Maris de sacarle el trámite de conducción con la pelota.
Y para sellar la victoria de Stella Maris todo quedó en manos del mejor jugador del partido, Maximiliano Hauros, quien a los 75' recibió un balón en el vértice del área, le entró de derecha esquinado para lograr su segunda conquista.
Ciudadela estaba resignado, solo su fervorosa hinchada ponía todo en la tribuna, incluso tuvo que aguantar por momentos que la cifra fuera mayor en el marcador. Minutos más tarde el árbitro Bres dio por terminado el partido, cuando el frío comenzaba a sentirse mucho más, solo la euforia estaba en el equipo de Stella Maris que busca ahora transitar por la buena senda.