2022-05-21

La Universidad fue sede del debate sobre las potencialidades y desafíos de las editoriales regionales

En el marco del 48º Aniversario de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco -UNPSJB-, ayer se presentó el panel “El libro como artefacto cultural”, donde se habló sobre los desafíos a los que se enfrenta el campo editorial en la región ante el nuevo escenario de post-pandemia.

El panel estuvo integrado por Daniel Pichl, por la Editorial Universitaria de la Patagonia (EDUPA); Cristina Nieva, por Editorial de la Biblioteca Popular Astra; Rubén Gómez, Editorial Vela al Viento; Liliana Peralta, por el Fondo Editorial Municipal y Andrés Cursaro, co-creador y exsecretario de EDUPA. Asimismo, el panel estuvo moderado por Susana González y Beatriz Escudero.

La actividad formó parte del ciclo “De libros, lecturas y su circulación: memorias y relatos” que tiene como objetivo visibilizar las actividades culturales realizadas por la comunidad en contexto de la pandemia Covid-19.

Según Andrés Cursaro, en la región hay un gran movimiento editorial, sin embargo indicó a Crónica que una de las grandes problemáticas es “la financiación y la forma de cómo lo hacen”. Del mismo modo, describió que “el mayor problema que enfrentan todas las editoriales regionales, que son las independientes, es el tema de la distribución de los libros que publican”.

También señaló, desde su percepción, cómo la pandemia afectó el trabajo editorial. En este sentido, al no ser personal esencial y al no poder trabajar, tanto las editoriales como las imprentas estuvieron un año sin producir. “Eso, a la flaca economía de cada una de las editoriales afectó bastante. Entonces tuvieron que buscar formas alternativas de poder llegar a los lectores de otra forma” afirmó.

Fue así que la web y las redes sociales cumplieron un rol fundamental durante la pandemia. “Fue lo que más se extendió, ayudaron un poco pero no de la forma de la presencialidad”, dijo. En este sentido, Cursaro recalcó que la mayor circulación de las editoriales independientes, de lo que producen y publican “está dado de las ferias de distintas localidades y de productores de libros, y eso también estuvo cerrado, entonces la única vía de distribuir sus libros fue a través de internet y redes sociales”.

Agregó: “en parte ayudó pero no fue completo porque no estaba la otra parte, sobre todo el contacto con la gente, el cara a cara que hace lo que un libro circule, un libro pueda interesar más o menos a una persona”.

Del mismo modo Cristina Nieva, en representación de la Editorial local de la Biblioteca Popular de Astra, dijo a Crónica que lo que más perjudicó la pandemia fue “continuar con estos lazos de forma personal”. Continuó: “también es cierto -y que es lo que le pasa a todas las editoriales-, es que el formato digital va mucho más rápido de lo que va el formato papel de un libro, así que esto también es un desafío importante para poder superar”.

La Editorial de la Biblioteca Popular de Astra se convirtió “en un espacio de promoción y difusión de todo lo que es historia, arte y literatura local y regional”. En este marco, detalló que es un espacio que permite generar lazos, ya que muchas de las actividades y proyectos de la biblioteca, se vinculan con la comunidad.

Es así que Nieva describió que “los libros han servido para generar lazos con la comunidad tanto mientras se está editando como en la posproducción de los libros. La experiencia de editar un libro no termina con un libro mismo, sino que va mas allá de sus contenidos propios”, concluyó.

El rol del Estado

Por su parte, también participó la secretaria de Cultura, Liliana Peralta, para hablar sobre la propuesta del Fondo Editorial Municipal (FEMU) que permitirá organizar y financiar encuentros literarios, charlas, conferencias, capacitaciones, ferias literarias, presentaciones de autores, entre otros. La propuesta tiene como fin fomentar la lectura y la palabra, proteger y estimular la creatividad, defender la pluralidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, promover la libre expresión y favorecer una cultura viva y en movimiento.

Además está habilitado un registro de Inscripción Permanente FEMU, en el que podrán anotarse, gratuitamente, editoriales, editores, productores, escritores de todos los géneros literarios, diseñadores, correctores, imprentas, dibujantes, artistas, gráficas, y toda persona o institución aspirante a la realización de publicaciones, impresiones o cualquier otra actividad que cumpla con los propósitos del Fondo; que acrediten una antigüedad mínima de dos años de residencia en la ciudad. El mismo está disponible en la web cultura.vivamoscomodoro.gob.ar.

Te puede interesar