Estudiantes de la Escuela Nocturna Nº 754 se autoconvocaron en reclamo por la falta de calefacción hace más de 10 días
Hugo Aguilar, alumno del segundo año del secundario nocturno, en diálogo con Crónica comentó que hace 10 días se encuentran sin clases debido a la falta de calefacción. “No es solamente nuestro colegio nocturno, también afecta al secundario diurno”, indicó Aguilar.
Además explicó que como él, en la nocturna asisten personas adultas con profundos deseos de terminar el secundario. “Yo tengo 56 años y así como yo, hay varias personas que son adultas que estamos tratando de terminar el secundario y esto nos pone trabas porque nos deja sin educación y nos retrasa”, explicó.
Ante esta problemática, los directivos vienen gestionando la reparación de las calderas hace ya cuatro años. “La directora de la escuela nos envió una nota a cada uno de nosotros explicando que hace cuatro años están haciendo el reclamo y no les prestan atención”.
A partir de un cronograma con una reducción de horarios, dijo que “nuestro curso le toca recién dentro de tres semanas tener clases. Van haciendo por turnos, porque hay una sola aula que tiene calefacción eléctrica, la única. Por eso nos turnan”.
Vale destacar que en la escuela nocturna Nº 754 asisten 250 alumnos aproximadamente, con una matrícula completa: cuatro primeros años, tres divisiones de segundo y dos divisiones de tercer año. Además, cuentan con otro anexo de educación en contexto de encierro.
En este contexto, el equipo directivo quien también estaba presente en la escuela, describió que actualmente solo un sector del edificio está calefaccionado por caloventores que la misma comunidad educativa dispuso. La directora, Miriam Paroldi, recalcó: “vivimos reclamando, pero no nos contestan, no nos informan y no vienen a arreglar. Entonces nosotros quedamos excluidos de toda información, y de todo arreglo”.
Detalló que en cada temporada otoño-invierno, se encuentran con lo mismo. “En febrero, cuando nos incorporamos siempre recordamos que deben arreglarnos la calefacción para no llegar al invierno en estas condiciones, pero nada”.
“Queda al descubierto el derecho a la educación que no se puede garantizar porque no tenemos las condiciones”
Por su parte, la vicedirectora, Daniela Oyarzo expresó: “ni siquiera tenemos respuestas de todas las notas de todos estos años, reiterando”. Agregó, “hay una cuestión que no es menor, es que esta escuela es una de las últimas que se construyeron en Comodoro y no es la única que tiene esta problemática, pero nosotros cumplimos con la gestión de elevar las notas a quien corresponde y no tenemos ningún tipo de respuesta”.
En este sentido, señaló que las cuestiones relacionadas al tema edilicio “dejan al descubierto el derecho a la educación que no se puede garantizar porque no tenemos las condiciones realmente”, y a pesar de que en la escuela tengan algunos espacios calefaccionados parcialmente “no se puede cumplir con un dictado de clases de horario o la jornada que corresponde”, mencionó.
“Es un día a día” describió la rutina escolar, ya que “cuando venimos es toda una improvisación y realmente me parece muy grave no poder garantizarles a nuestros estudiantes la continuidad de un proceso de aprendizaje”, dijo con un tono de angustia.
Explicaron que desde Supervisión de Escuelas, les indicaron que eleven el reclamo conjuntamente con la escuela diurna “que eso ya se hizo”, confirmaron. Por su parte, Delegación Administrativa “nos dice que esto es de Obras Públicas, de quienes tampoco obtuvimos respuestas”.
Continuó “ninguno de los organismos responsables nos da respuesta de qué es lo que está sucediendo, cuándo se va a resolver o no. No tenemos ningún tipo de respuesta, más que silencio”.
“Se les desconoce el derecho porque son adultos, eso es lo que nosotros sentimos”
Paroldi, explicó que “muchas veces hemos llegado y nos hemos encontrado con que está frío y hemos tenido que suspender sobre la marcha, porque nadie nos informa de antemano”. Gran parte de los alumnos de la escuela nocturna son adultos, y muchos de ellos van a estudiar luego de una larga jornada de trabajo, “y encima hacerles perder tiempo, es lamentable. Porque ellos hacen un gran esfuerzo para venir a estudiar y se les desconoce el derecho porque son adultos, eso es lo que nosotros sentimos”, dijo la directora.
Antes este contexto, el dictado de clases está organizado mediante un cronograma donde hay una reducción de horarios, ya que no se puede permanecer demasiado tiempo en esas condiciones de bajas temperaturas. Teniendo en cuenta esto, Oyarzo dijo que “siempre se excluye, siempre hay que optar y eso también nos parece simbólicamente violento, tener que decir este curso sí y otro no, porque nos ponen en un lugar realmente muy complicado cuando en realidad esto debería estar resuelto hace años”, concluyó.