2022-05-09

Inmensas muestras de solidaridad para con la Dra. María Alma Charadia que vive en estado casi de indigencia

Una semana atrás, Crónica informó de la extrema situación que está padeciendo una médica clínica especializada en terapia intensiva que, desde hace más de un año y medio, se encuentra postrada en una cama tras sufrir un accidente doméstico que le produjo una fractura de fémur. La médica clínica especializada en terapia intensiva se muestra muy agradecida ante decenas de muestras de afecto y ayuda recibida.

Este diario informaba que “tiene 66 años y una dilatada trayectoria profesional por la mayoría de nosocomios, sanatorios y hasta un centro de medicina laboral del barrio Pueyrredón, incluyendo 4 años de trabajar en el Hospital de Diadema Argentina. Se trata de María Alma Charadia, oriunda de Entre Ríos donde nació un 10 de enero de 1956 y realizó sus estudios en la Facultad de Medicina de La Plata.

“Sin embargo, de un día para el otro la suerte le fue esquiva y con un poco de rubor confiesa ante este medio que se siente viviendo en una situación de indigencia y postrada hace más de un año y medio en la cama del dormitorio de una vivienda tutelar que le prestaron autoridades gubernamentales, situada sobre la calle 553 al 2.400 del barrio San Cayetano”; era parte de la nota dando cuentas de la situación que vivía la Dra. Charadia, a la par que se solicitaba la colaboración de aquellos que pudieran aportarle elementos tales como pañales, alcohol, guantes descartables, entre otras cosas, para poder sobrellevar el mal momento.

 

Agradecida con muchos, indiferencia de unos pocos

Crónica volvió a conectarse vía telefónica con la médica clínica, que dejó entrever su estado emocional en pocas palabras.

“Fue una semana de un desfiladero de gente que entraba y salía trayéndome pañales y otras cosas, saludos de gente que hace mucho no veía, muchos llamados de mi provincia Entre Ríos; fue una semana muy especial” señalaba María Alma Charadia, que además fue entrevistada por otros medios al hacerse pública su situación a través de este diario.

“Uno a veces no se da cuenta lo que va dejando en el camino y son los demás quienes lo hacen sentir, la verdad; era cuestión de atender un llamado y llorar, atender otro llamado y llorar, fue todo muy emotivo... realmente no tengo más que agradecer a tanta gente, hasta una señora que hace 20 años esta cuadripléjica que me mandó un paquete grande de pañales, ella en ese estado se permite pensar en mí, me contestó que ‘vos hiciste tanto por nosotros y cuando leí la nota no pude más que emocionarme y tratar de ayudar con lo que pueda’... Hubo gente que donó dinero, vinieron enfermeras del Hospital Regional que trabajaron conmigo, la verdad, mucha gente preocupada”.

La mujer de 66 años postrada en una cama de la casa tutelar en la que reside en barrio San Cayetano, al ser consultada sobre si encontró también esa solidaridad entre sus colegas de la zona, si bien no se manifestó directa y abiertamente, dejó entrever que esa solidaridad por parte de sus colegas no estuvo presente ni se exteriorizó: “Es que no soy afiliada al Colegio Médico por no poder pagar el costo mensual de una onerosa cuota, pero sí estoy más que satisfecha y realmente emocionada con toda esa gente que se acercó a visitarme o simplemente llamarme por teléfono para saludarme” culminó manifestando.

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