La defensa sostiene que fue un caso de “exceso de legítima defensa”
Oyarzo fue imputado por el homicidio de Ruiz y dictaron su prisión preventiva
Durante la jornada de ayer se llevó adelante la audiencia de apertura de investigación preparatoria contra Paulo Alejandro Oyarzo (40) quien fue imputado por el homicidio de Luis Alberto Ruiz (65) quien fue asesinado el pasado martes por la tarde tras una discusión y luego de recibir una puñalada mortal en el corazón.
La audiencia estuvo presidida por la jueza penal María Laura Martini; por el Ministerio Público Fiscal, estuvieron presentes el fiscal general Cristian Olazábal y la funcionaria de fiscalía Fabiola López, mientras que la defensa del imputado fue ejercida por la abogada Cristina Sadino, de la Defensa Pública.
Según el relato de la fiscalía, el hecho a investigar tuvo lugar el pasado 26 de abril alrededor de las 16:10 horas cuando Luis Ruiz se encontraba afuera de su domicilio en avenida Rivadavia al 3.500 y en el lugar se hace presente Paulo Oyarzo portando un arma blanca en su mano derecha, tras una discusión con la víctima le asesta una certera estocada en el hemitórax izquierdo, en el cuarto espacio intercostal izquierdo, lesionando el ventrículo derecho y provocándole la muerte por un shock cardiogénico. La víctima camina unos pasos hasta avenida Estados Unidos 1448 donde pidió ayuda a un vecino indicando que quería ir a la comisaría, que lo habían apuñalado y se desplomó en el suelo, pereciendo. En tanto Oyarzo escapó del lugar, introduciéndose a su domicilio.

La secuencia quedó registrada en dos cámaras de seguridad y a partir del relato de dos testigos, uno de ellos vecino y otro amigo del victimario, se solicitó un allanamiento en la vivienda de Oyarzo, procediendo a su aprehensión mediante orden judicial.
En este marco, la fiscalía solicitó que sea imputado por el delito de homicidio simple en calidad de autor, requiriendo que se declare legal la detención emitida por juez penal y se dicte un plazo de investigación por seis meses.
Por su parte la defensora no objetó la legalidad de la detención pero sí las características de la plataforma fáctica al considerar que su asistido ejerció un “exceso de legítima defensa”, planteando que la discusión fue iniciada por la víctima. Además en aquel momento adelantó que no iba a prestar declaración dado que estaba “conmocionado” por los hechos.
En tanto, ante la gravedad del hecho donde una persona perdió la vida y teniendo en cuenta los riesgos procesales de fuga y entorpecimiento, teniendo en cuenta que ningún familiar se acercó al inmueble de Oyarzo, mantenido comunicación con él tras la detención ni haberse hecho presentes en la audiencia, se postuló que podría profugarse, más aún que la pena en expectativa por el hecho es como mínimo de 8 años de prisión y al no contar con un trabajo fijo ya que cumple funciones de albañil eventualmente. Respecto al entorpecimiento se remarcó que uno de los testigos es amigo del victimario y el restante un vecino, sobre quienes podría influir en la declaración. Solicitando así la prisión preventiva por tres meses.
La defensa se opuso al requisito de la fiscalía indicando que su asistido vive con dos hermanos en un inmueble propio y señaló que desde el primer momento Oyarzo no entorpeció la investigación, incluso las prendas con presuntas manchas hemáticas secuestradas no fueron lavadas, por lo que pidió que se dicte su arresto domiciliario. También rechazó que el plazo de investigación sea de seis meses y se adecúe a tres.
Finalmente la jueza Martini autorizó la apertura de investigación bajo los términos expresados por la fiscalía de homicidio simple, dictando un plazo de investigación de seis meses y la prisión preventiva del hombre por tres meses.
“¿Quién va con un cuchillo en la mano a hacer compras?”
Respecto al hecho en investigación el fiscal general Cristian Olazábal manifestó que el 26 de abril se solicita asistencia dado que una persona estaba herida en el pecho y al llegar al lugar, profesionales médicos se encontraron con una persona mayor con manchas hemáticas en el pecho. La primera persona en llegar fue un vecino quien dijo que lo conocía del barrio y que le decían “El abuelo”, quien le dijo que lo acompañe a la comisaría porque lo habían apuñalado.
A partir de la inspección ocular, se siguió el rastro de un goteo hemático desde el lugar del hecho en dirección a Florencio Sánchez y Facundo, y al realizar la Brigada de Investigaciones el recorrido buscando cámaras públicas y privadas, dieron con dos de ellas.
“Desde donde reside Oyarzo alrededor de las 16:06 se ve que sale con un buzo gris y un pantalón azul oscuro caminando en dirección a un supermercado de Rivadavia 3568, se pierde de vista y después sale (el testigo y amigo). Después regresa Oyarzo corriendo y detrás caminando rápido su amigo” explicó y respecto a la otra cámara de seguridad comentó “desde su ubicación se logra captar la escena donde primero sale una persona (la víctima) y se encuentra con una segunda (Oyarzo), hablan 30 segundos y Oyarzo arremete contra la víctima con un golpe en el pecho y sigue arengando a pelear, luego cobardemente corre y sale detrás de él la víctima”.
En este sentido, el amigo de Oyarzo manifestó que se encontraron en su vivienda y que le indicó que iba “al chino” (al supermercado) a comprar pero el fiscal refirió “¿Quién va con un cuchillo en las manos a hacer las compras’?”. Tras ello, el testigo comentó que salió detrás de Oyarzo y al encontrarlo le dijo “metámonos adentro” y reconoció que mantuvo una pelea con un vecino del lugar que lo había provocado y al observar la intervención policial decidió dar su testimonio.
En el cuerpo de la víctima no había signos de defensa, solo una estocada mortal en el corazón.