Guerra de Malvinas de 1982
Emotivo acto por el 40 aniversario de la actuación de los guardacostas GC-82 Islas Malvinas y GC-83 Río Iguazú
Puerto Deseado, (C).- Encabezada por el prefecto principal Roberto Albornoz, la delegación de Prefectura Naval Argentina realizó el lunes en Punta Cascajo una emotiva ceremonia al conmemorarse el 40 aniversario de la zarpada de esta ciudad del los guardacostas GC-82 Islas Malvinas y GC-83 Río Iguazú que tuvieron una destacada actuación en la Guerra de Malvinas.
Durante la ceremonia estuvieron presentes autoridades provinciales, nacionales, vecinos de la localidad, y como invitados de honor los ex combatientes y tripulantes de las naves, prefecto mayor Osvaldo Aguirre, ayudante mayor Mauricio De los Santos y ayudante mayor José Ibáñez, quienes destacaron “la hospitalidad y el patriotismo de los comerciantes de Puerto Deseado que tuvieron la amabilidad de abrir los negocios un día domingo 11 de abril de 1982 para abastecernos con algo de víveres antes de la zarpada”.
El prefecto mayor Osvaldo Aguirre en un sentido discurso se emocionó al recordar la hazaña de aquellos dos pequeños guardacostas con 30 hombres a bordo que nunca volvieron a puerto.
Aquel año, en la madrugada del martes 13 de abril las embarcaciones llegaron a las Islas utilizando una ruta secreta. Desde su arribo, los guardacostas llevaron a cabo entre otras las tareas de acompañamiento en navegación a buques de bandera argentina, practicaje de buques nacionales a través de la zona minada en el acceso a Puerto Argentino, apoyo y logística, patrullajes de reconocimiento casi permanentes, diurnos y nocturnos, en la bahía interior de Puerto Argentino y en la bahía exterior (Puerto Groussac), tareas de búsqueda y rescate, especialmente de los pilotos que se eyectaban de sus aviones y caían al mar.
Cada uno de ellos navegó más de 1.500 millas entre las islas, con tripulación propia y a veces con buzos tácticos que realizaban tareas de su especialidad con el apoyo de estas naves.
El 1 de mayo de 1982 el Guardacostas GC – 82 “Islas Malvinas”, tuvo su bautismo de fuego con un helicóptero Sea King, el cual lo atacó con fuego de ametralladora cuando se encontraba fondeado en la Bahía de la Anunciación, repeliendo el ataque inglés ferozmente y con valentía, ya que el ancla estaba trabada en el fondo y su capacidad propulsora limitada a un 50%, en virtud que el 30 de abril había sufrido una avería en unas de sus hélices y línea de eje, lo que no le permitía maniobrar para poder defenderse bien, logrando igualmente ponerlo en fuga con un contraataque feroz.
El 22 de mayo, el Guardacostas GC-83 “Río Iguazú” se enfrentó, en desigual combate, a dos aviones Sea Harrier, que con vuelo rasante ejecutaron disparos con cañones de 30 mm, haciendo blanco en varios puntos vitales del barco. La escena era elocuente, desoladora y dramática. Junto a la ametralladora del guardacostas yacía el cuerpo sin vida del cabo segundo Julio Omar Benítez , y con graves heridas el oficial principal Gabino Gonzáles, el ayudante de tercera Juan José Bacaro y el cabo segundo Carlos Bengoechea.
Así, ante la proximidad de un segundo ataque el cabo segundo Ibáñez, tomando el puesto de su camarada caído, comenzó a disparar con la ametralladora calibre 12,70 mm, contra uno de los aviones enemigos, afectándolo en partes vitales, y en medio de una columna de humo se precipitó sobre el mar desapareciendo de su superficie, lo que obligó a la retirada del combate al segundo avión.