Hubo nerviosismo y temor por consecuencias similares al temporal de 2017
Cayeron 44,5 milímetros de agua en la nueva tormenta que afectó a Comodoro
Dentro de la vigencia de los cambios climáticos que se suceden en el país y en el mundo, Comodoro Rivadavia y prácticamente toda la zona sur-este de la provincia del Chubut volvió a registrar una inusual tormenta pluvial que hizo temer consecuencias terribles, como las que se vivieron en este mismo período de tiempo hace cinco años atrás.
La “enseñanza” de aquel desastre natural parece haber servido para prevenir consecuencias mayores en los barrios ante los alertas meteorológicos que se sucedieron en los últimos días y que, durante la jornada del sábado, obligó a cambiar de alerta amarillo a alerta naranja, advirtiendo sobre mayores precipitaciones o eventuales peligros y daños.
Si bien los lugares más afectados durante los últimos días de marzo y los primeros días de abril de 2017 por las intensas lluvias no sufrieron aquellas terribles consecuencias en daños, hubo otros sectores de la ciudad -como gran parte de zona norte- en los que las precipitaciones permanentes durante horas, con mayor o menor fuerza, provocó anegamientos, desbordes de pluviales e inundaciones de viviendas con cuantiosas pérdidas para varias familias.
El “trabajo especial” que se incentivó varias horas antes del inicio de la tormenta, logró que los canales y pluviales de la zona sur actuaran de muy buena manera y desagotó sin mayores inconvenientes todo el caudal de agua de las zonas más elevadas, pero el temor de los vecinos -principalmente de aquellos que sufrieron enormes pérdidas materiales en la tormenta anterior- se mantuvo latente.
Con el correr de las horas y aún bajo intensos momentos de lluvia, la tranquilidad y la confianza volvió a instalarse en los lugares más afectados durante el 2017 pero, lamentablemente, la angustia y preocupación se instaló en barriadas de un amplio sector de zona norte, donde se vivieron horas de esfuerzo permanente para evitar pérdidas mayores a las que se produjeron.
Alerta permanente
Cabe destacar que todos las áreas municipales y organismos de servicios -con gran presencia de las uniones vecinales- estuvieron activos y en alerta permanente durante prácticamente todo el fin de semana, reforzando guardias desde la noche del sábado hasta el mediodía de hoy, respondiendo a los reclamos y pedidos de asistencia de los vecinos afectados en las diferentes barriadas, quienes solicitaron desde nylon para protegerse ante goteras o ingreso de agua en diferentes sectores de sus viviendas, hasta equipos para desagotar o abrir canales de evacuación a las lagunas que se formaron y que amenazaban los domicilios particulares.
De acuerdo con el informe oficial, cayeron 44,5 milímetros de agua desde las primeras horas del sábado, aunque la mayor precipitación ocurrió entre la 1.30 y las 11 de la mañana de este domingo, registrándose los mayores caudales de agua en prácticamente toda la zona norte de la ciudad.
Precisamente, los sectores más afectados fueron las barriadas de Kilómetro 8, 12, 14 y 17, mientras que, en el flanco sur, la Fracción XIV y XV virtualmente se inundó en casi todas sus arterias, anegamiento que provocó la suspensión del servicio de transporte público, líneas 4E y 4P, sector Los Tres Pinos.
Colectivos
La Municipalidad de Comodoro Rivadavia informó que, a partir de las 19 horas de hoy, se reanuda el servicio de las líneas de transporte público 4E (Fr 14 y 15) y 4P (Tres Pinos). Este lunes comienza en su horario habitual.
Anegamientos e inundaciones en sectores de zona norte
Pese a los trabajos preventivos, varios sectores de la zona norte se vieron afectados por las intensas lluvias de las últimas horas, las que provocaron verdaderos lodazales en los que quedaron empantanados algunos vehículos, anegamientos de sectores de recreación y de calles e inundaciones de viviendas en las que, en algunos casos, se perdieron enseres del hogar.
Vecinos de la Zona de Quintas de Standard Norte, del barrio René Favaloro, y de sectores de los Km. 12, 14 y 17 sufrieron anegamientos con entrada de agua y barro a sus viviendas, y hablaron de lugares en los que no pueden transitar con sus vehículos -por calles totalmente inundadas- y además del agua, en algunas zonas no cuentan con gas natural, lo agravó una extensa noche de trabajo a la intemperie y totalmente mojados. Claro que varios de esos sectores afectados son asentamientos que se fueron formando por ocupaciones de hecho.
En esos sectores y además de la inundación de viviendas, con graves pérdidas materiales, la falta de evacuación de torrentes de agua que llegan de las zonas más elevadas llegaron a tapar -casi en su totalidad- algunos vehículos, mientras que en la nueva barriada entre la rotonda de Kilómetro 5 y las barriadas de Palazzo y Standard también se vivieron tensos momentos ante el anegamiento de calles que hizo temer, con inundación de viviendas particulares, situación que se sobrellevó gracias al esfuerzo de los propios vecinos.
Pese a ello, fue ardua y permanente la tarea de cuadrillas de Bomberos Voluntarios, de la SCPL y de Defensa Civil -entre otros organismos municipales-, los que actuaron con rapidez ante cada pedido de auxilio que hicieron llegar los vecinos desde diferentes sectores de la ciudad.