2022-03-22

Dejaron sin luz a la Escuela 218 en un nuevo hecho vandálico

Nuevamente la Escuela 218 del barrio Máximo Abásolo sufrió un hecho de vandalismo: rompieron la llave del pilar exterior dejando sin energía eléctrica el edificio, lo que motivó la suspensión de clases. Piden la construcción urgente de un paredón ante los sucesivos ataques.

Ayer al llegar a la institución, personal y directivos se encontraron con que la Escuela Nº 218 carecía del servicio de energía eléctrica, y al revisar las instalaciones advirtieron que habían dañado la llave del pilar con un cuchillo en medio de otro hecho de vandalismo, siendo sucesivas este tipo de situaciones en la institución.

En diálogo con Crónica, la directora, Mónica Marti dijo que “es una constante los fines de semana, cuando la escuela queda sola aprovechan más que nada a hacer daño. Ahora rompieron la llave del pilar exterior, la destrozaron con un cuchillo, entonces nos quedamos sin energía y suspendimos las actividades”.

Y continuó: “cuando terminaron las clases en diciembre comencé la licencia y me llamaron indicando que habían incendiado la salida de emergencia, así que tuve que levantar licencia y volver para hacer la denuncia, pero nunca se encuentra a los responsables de todas las denuncias que he hecho”.

Asimismo, comentó que la escuela carece de portero casero o guardián y tampoco hay casa de portero, entonces queda sin resguardo los fines de semana. Incluso un portero se queda cumpliendo turno hasta las 20 luego de finalizadas las actividades, pero eso no es suficiente para evitar los hechos de este tipo.

“El año pasado con la policía acordamos que hicieran sus rondas más seguido pero lo cierto es que las cosas siguen pasando. Me pusieron en un grupo de WhatsApp y en caso de existir anormalidades me informan, pero nadie ve ni sabe nada y lo cierto es que se pierden días de clases” lamentó la directora, y aseguró que “esta escuela estuvo cerrada dos años, primero por la pandemia y después por dificultades edilicias y es una complicación volver a decirle los padres que los chicos no tienen clases, son palabras que ya no quiero nombrar más”.

Un cerco perimetral

En este sentido, la directora comentó que hace años se viene solicitando un cerco perimetral, prácticamente desde la inauguración del edificio. “Lo hicieron gestiones anteriores y la mía que comenzó en 2018, por medio de notas y respetando la vía jerárquica, para que el cerco soporte este tipo de acciones pero quedamos indefensos y atados de manos” consideró. Y agregó: “la institución tiene cámaras de seguridad en el hall y el interior porque las dos que teníamos afuera las robaron y lo que quedó las bajaron a piedrazos y palazos”.

También, señaló que “la escuela por dentro está impecable porque tenemos los cuidados necesarios y los chicos saben de los cuidados, el problema es afuera que no hay piedad para este edificio, no tienen piedad, y son menores los que hacen esto, que nadie se hace cargo de ellos”.

Finalmente, se refirió a una situación que le tocó vivir en un sector donde plantaron árboles, al ver que había chicos se acercó a consultarles cómo accedieron y le dijeron que rompieron el alambre. “Todo el tiempo los porteros están remendando el tejido, se compra alambre o traemos de nuestras casas. Esto no puede seguir así, necesitamos un cerco perimetral que les impida ingresar o les provoque mayor trabajo para entrar a destruir” concluyó.

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