Uno de los reclamos más comunes de inquilinos de departamentos en edificios de torre
La otra cara de la moneda: ¿Qué sucede cuando la posibilidad de tener mascotas en un hogar se ve trunca?
Si bien, en la actualidad no hay ninguna Ordenanza Municipal que regule la tenencia de mascotas en los alquileres, muchos propietarios deciden su prohibición. Liliana Maimo, representante de la Cámara Inmobiliaria de esta ciudad, le dijo a Crónica que “la mayoría de los edificios de Comodoro ya figura en su reglamento interno o en el reglamento de copropiedad, que está prohibido tener animales. Entonces la mayoría de los administradores nos hacen saber a las inmobiliarias este tipo de prohibición”.
Agregó, “es un tema molesto, porque nos hemos encontrado con personas que vienen de Buenos Aires y no pueden entender este tema”, confesó Maimo. En la gran ciudad, es común ver a los inquilinos de departamentos convivir con sus mascotas. La tenencia de perros o gatos y la rutina basada en la unión armoniosa con estos animales, tanto en ambientes chicos como grandes, ya se volvió cultura.
Con respecto a esto, dijo que contrariamente “acá en Comodoro se volvió costumbre hace muchos años el hecho de que en la mayoría de los departamentos no haya mascotas. Otro tema es que, si son viviendas de patio compartido, tampoco se puede permitir que tenga mascotas por más que no haya reglamento interno, porque de por sí comparten un mismo espacio que sería el patio en este caso”.
Y continuó: “el gran problema lo tenemos con los departamentos y edificios. Por eso, es necesario ponerlo en el contrato porque es un requerimiento de la administración. Pero después, nos encontramos con que algún propietario, sí tiene mascotas en el edificio… y ahí ya no se puede hacer mucho. Es una pelea constante”.
En este contexto, muchos de los alquileres no se pueden concretar por esta condición precisamente. “Nosotros no podemos alquilar si la gente tiene mascotas y la administración o propietario no lo permite” dijo Maimó.
Por último, manifestó que tampoco existen criterios con respecto a este tema. “Por ejemplo, un perro chico no molestaría tanto. Pero igualmente no hay forma de reglamentarlo”. De todos modos, si hubiera una ordenanza que regularice la presencia de mascotas en los alquileres, se pondría otro debate en cuestión relacionada intrínsecamente con la propiedad privada.