Desarticularon una fiesta clandestina con unas 250 personas presentes
Bajo el nombre de “The Ulter Party” hace tiempo comenzó a promocionarse en redes sociales una fiesta para la madrugada de Navidad poniendo a la venta entradas anticipadas a un valor $1.500 que podían abonarse en efectivo o por transferencia bancaria; las mismas podían solicitarse como fecha máxima hasta el 21 de diciembre, y posteriormente el costo aumentaba el valor a un monto superior a los $2.000, según se consignaba en la promoción.
La fiesta estaba previsto que se llevara adelante en el salón del Centro Asturiano, ubicado en Asturias 658, e incluso pedían a los concurrentes no difundir el espacio donde se concretaría; sin embargo cuando se alquiló el salón se habría indicado que se trataría de una celebración privada que cumpliría con los requisitos del caso.
Al ver un importante movimiento en las inmediaciones es que la madrugada de ayer, sobre las 2, la Seccional Segunda de Policía comenzó a recibir llamados alertando sobre la fiesta, de manera que al llegar al lugar junto a personal de Habilitaciones Comerciales y la Secretaría de Seguridad, constataron que se concretaba este evento con unas 250 personas presentes quienes fueron desalojadas de manera tranquila y se dio por terminado el festejo, pues además de exceder en cantidad de concurrentes no contaban con las correspondientes habilitaciones para el desarrollo del evento desde la organización.
Al momento de la intervención no se pudo hallar al encargado y organizador de la fiesta quien no estaba presente en el lugar o al menos no lograron dar con él pudiendo haberse retirado ante la llegada de la policía, pero se procedió a la identificación de los empleados de la barra y de personal de seguridad privada.
Posteriormente, en sus redes, desde “The Ulter Party” informaron que devolverían el dinero de las entradas vendidas.
En tanto, desde el Centro Asturiano deberán hacer su correspondiente descargo por lo ocurrido, ante el Tribunal de Faltas Nº 3, dado que tenían total desconocimiento de que se trataba de una fiesta clandestina, y ante la clausura del lugar que quedó encintado con las fajas por parte del Municipio luego de la intervención.
Cabe señalar que el Centro Asturiano es una antigua institución de esta ciudad que, como otras, suele alquilar sus espacios para obtener una fuente de ingresos económicos para poder llevar adelante sus actividades. Esta ocasión, fue una de esas tantas; sólo que, por lo que se puede apreciar, los directivos fueron engañados en su buena fe por las personas que alquilaron el salón.