Dos perros atacaron en la calle a una mujer y su hija
En la mañana de ayer dos perros -uno de ellos un pitbull- atacaron a una mujer que acompañaba a su pequeña hija a la escuela, en el barrio Argimiro Moure.
El ataque de los animales sorprendió a Miriam Lourdes Fernández pero, a pesar de ello, se interpuso entre los perros y su hija para protegerla, por lo que se convirtió en blanco de la furia de los dos canes que en contados segundos la derribaron y comenzaron a morderla en brazos y piernas mientras ella se defendía, como podía, para evitar que los dientes llegaran a su cara o al cuello.
“El momento fue terrorífico” dijo entre llantos, destacando que mientras era arrastrada por la desnivelada vereda del lugar -en alrededores de Miguel Amado y Lecumberry- “solo pedía que los perros no atacaran a mi hijita mientras volaba mi cartera y el celular, con el que en principio pensé en pedir auxilio”.
Fueron unos pocos minutos pero el momento pareció eterno entre la desesperación y el dolor de las mordeduras que dejaron su huella en brazos, antebrazos y ambas piernas las que, a pesar de las curaciones recibidas, aún sangraban cuando Crónica pudo llegar a entrevistarla.
La vecina dijo que “realmente no recuerdo mucho, solo que ponía el cuerpo entre los animales y mi hijita, mientras sentía cómo los dientes abrían heridas, me corría sangre y yo gritaba pidiendo auxilio hasta que llegaron unos vecinos”.
A pesar de los momentos vividos, de las curaciones que tuvieron sus alrededor de 30 mordeduras en su cuerpo, recién por la tarde y en contacto con el equipo periodístico de este diario pudo relajarse, desahogarse y llorar de angustia, impotencia y de pánico, pensando en lo que pudo haberle ocurrido a su pequeña.
La situación expone la problemática de los “perros de la calle” y de aquellos otros, como los de este caso, que se escaparon del patio donde se encontraban atados y provocaron una delicada situación que, por fortuna, no terminó en tragedia.
El hecho también terminó por movilizar a la vecinalista del barrio, Dora Jerez, y otro de sus colegas barriales que se citaron para firmar un reclamo al municipio, con la intención de solicitar un veto parcial y modificación de al menos dos artículos de la recientemente sancionada ordenanza que pretende limitar la proliferación de canes en la ciudad.
Vecinalistas piden modificaciones a la ordenanza de control poblacional de canes
A partir de la sanción de la ordenanza de control de la población canina y felina que fue aprobada luego de una votación punto por punto, por mayoría, vecinalistas reclaman que no tuvieron en cuenta sus planteos y reunieron firmas para ser presentadas hoy al Municipio, solicitando que se modifique el artículo 13 de la normativa.
El mismo indica que se debe promover la práctica de tutoría responsable o atrapar, castrar y volver a su lugar a los perros y gatos. Respecto a los animales denominados comunitarios, la ordenanza señala que tales animales no serán retirados de la vía pública, no obstante, se promoverá por todos los medios al alcance del Municipio su adopción responsable familiar, teniendo en cuenta que la vía pública no resulta el ideal de vida para un perro sano de cuerpo y emoción.
Asimismo, señala que cuando estos animales comunitarios o vagabundos sean castrados y/o vacunados o sometidos a cualquier práctica, transitoriamente se albergarán en caniles dispuestos por la Municipalidad para contenerlos temporariamente, como excepción a lo dispuesto en el artículo 16° que detalla que queda prohibida la construcción de “perreras”, caniles o refugios para albergue de animales, y “en caso de la previa existencia de estos últimos, se tomarán las medidas necesarias para avanzar hacia el cierre de los mismos, tales como interrupción de los ingresos y campañas de adopciones para asegurar los egresos”.
“La idea es hoy (por ayer) en la vecinal de Kilómetro 3 y en la de Moure que vayan los vecinalistas para firmar el petitorio para que se revea el artículo 13 y rever la inclusión en el centro municipal de salud animal para sacar los perros agresivos de la calle y jaurías, rehabilitarlos y ponerlos en adopción” explicó Mariela Aguilar, vecinalista de Kilómetro 17 en diálogo con Crónica, y añadió que “todo esto pensando en el vecino que anda a pie, que espera el colectivo, que circula en bicicleta o en moto. Sumado a la situación de los productores por las pérdidas económicas importantes que se tienen por perros sin dueños que entran a los predios y hacen matanza de animales irrecuperables, nadie se hace cargo”.
Ante ello, aclaró “no estamos en contra de la ordenanza, las castraciones tienen que ser masivas, y no queremos eutanasia pero apuntamos a la seguridad en general”, y continuó: “todos ven el dispensario en mal estado y hay que invertir para sostener lo que se pide, se tiene que empezar por algo. El dispensario se tendría que reacondicionar para recoger a los perros que están en la calle que sería devueltos a su lugar con esta ordenanza, perros agresivos que son un riesgo para el humano porque además atacan y provocan accidentes, es un punto crítico que no se contempla”.
De esta manera adelantó que “mañana (por hoy) a primera hora vamos a presentar este pedido porque tenemos diez días hábiles para presentar una objeción, antes tuvimos reuniones formales con distintos bloques, ahora nos queda hablar con el intendente”.