2021-10-01

Preocupación en Chubut por los oligopolios farmacéuticos

Eduardo Molina: “En Chubut cualquier persona puede poner una farmacia, y eso no está bien”

Eduardo Molina, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Chubut, en diálogo con Crónica se refirió a la aplicación de la Ley de Farmacias en la provincia. El farmacéutico esgrimió fuertes críticas hacia el ministro de Salud de la provincia, Fabián Puratich, por las modificaciones que se hicieron en la legislación. El entrevistado lamentó que en esta provincia cualquier persona pueda montar una farmacia y destacó una vez más que, si esto no es regulado, los oligopolios pueden pasar a dominar el mercado farmacéutico en Chubut, algo que no está muy lejos de suceder.

En primer término, Molina se refirió a la actualidad de la institución que conduce y a cómo están trabajando los farmacéuticos colegiados de toda la provincia. “Actualmente estamos bien, la Ley de Farmacias quedó estabilizada. El tema de la ley era lo más acuciante para nosotros. Pese a tener al Estado en contra, el sistema funcionó y la ley quedó prácticamente sin tocarse. Son 144 artículos y solamente se tocaron tres. Uno de esos artículos habla sobre la retroactividad de la ley, nosotros no queríamos esto, todos estábamos de acuerdo con este tema. Después estaba el tema de los botiquines de farmacia. El Ministerio de Salud actuó en consecuencia por esto y nunca terminó de entender que nosotros estábamos a favor de la población, porque lo que exigíamos de este artículo era la supervisión de un farmacéutico con respecto al botiquín. Nosotros nos quejamos porque, cualquier persona puede poner medicamentos a la venta en un local que en parte esté habilitado por salud pública, pero sin la supervisión de un farmacéutico. Parece ser que al ministro Puratich esto no le interesó, y entonces lo reglamentó de otra forma”, señaló el presidente del Colegio Profesional de Farmacéuticos de Chubut.

Los dueños de las farmacias en Chubut

El otro artículo central dentro de la Ley de Farmacias de Chubut que fue modificado tiene que ver con la propiedad de los locales. En el amplio debate que se dio entre legisladores, Ministerio de Salud y profesionales de esta rama, se planteó esto y se debatió acerca de la titularidad de las farmacias. Desde el colegio profesional que conduce Eduardo Molina se reclamó siempre para que los dueños fueran farmacéuticos, y no cualquier persona que tuviera el dinero suficiente para montar el negocio.

“Esto también fue algo que el ministro Puratich quitó de la ley. Es algo contraproducente, que no nos gusta. En provincias como Buenos Aires, Misiones y Río Negro, está legislado que la farmacia tiene que ser de un farmacéutico. Más allá de esto, estamos contentos porque ahora por lo menos tenemos una ley propia en nuestra provincia. Durante mucho tiempo funcionamos con una vieja ley que venía desde la época del presidente Onganía” dijo Molina.

La legislación que rige actualmente en nuestra provincia, fue presentada por el Colegio de Farmacéuticos de la provincia hace cinco años. Luego de ser sancionada, el gobernador Arcioni vetó cuatro artículos. Ese veto luego fue rechazado y la ley promulgada. El año pasado se hicieron diferentes presentaciones desde el Ministerio de Salud, incluso hubo un proyecto de derogación. En concreto, si se hubiera derogado, esto hubiera implicado que en Chubut iba a regir la vieja ley del gobierno de Juan Carlos Onganía. Finalmente, la derogación no prosperó y la legislación siguió como estaba, a excepción de los tres artículos modificados. “El tema de la propiedad de las farmacias es el corazón de la ley. Por lo menos, algo positivo es el hecho de que la ley controla la cantidad de metros que tiene que haber entre farmacia y farmacia. Esto, por lo menos regula la situación geográfica de los locales en las ciudades. El problema, es que cualquier persona puede poner una farmacia, y eso no está bien.

Inclusive, está el riesgo implícito de que vengan grandes capitales a la provincia, capitales mucho más fuertes que los que hay ahora, y eso generaría oligopolios. En Puerto Madryn ya hay una cadena de farmacias que vino desde Neuquén. Neuquén es una ciudad grande, y ellos allá ya tienen un oligopolio. Lamentamos mucho esto y hacemos responsable al ministro Puratich y su Ministerio, que hicieron posible esto, ellos abrieron esta posibilidad, influyeron mucho para que se cambiara ese artículo de la Ley de Farmacias”, sostuvo Molina.

“Las farmacias no son comercios”

Eduardo Molina reforzó el tema de la propiedad de las farmacias en Chubut y valoró el hecho de que, pese a que cualquier persona puede montar un local de este tipo en la provincia, la ley establece que sí o sí debe haber un farmacéutico como encargado de la farmacia. Además, destacó la regulación de precios que existe en Argentina para los medicamentos y fue algo crítico con respecto a la suba de precios: “prácticamente siguen el compás de la inflación”, señaló.

“Las regulaciones que nosotros logramos imponer a través de la Ley de Farmacias indican que sí o sí, sin falta, en las farmacias tiene que haber una dirección técnica a cargo de un profesional, tiene que ser una persona que sea farmacéutica y colegiada por ley. Nuestra pretensión con respecto a este tema hace hincapié en que las farmacias tienen que estar bajo el control absoluto del Ministerio de Salud de la provincia. Las farmacias no están catalogadas como comercios, esa es la diferencia taxativa que hay entre un comercio normal y una farmacia”, sostuvo Molina.

Precios regulados

El presidente del Colegio Profesional de Farmacéuticos de Chubut resaltó un punto alto en la legislación argentina que regula a las farmacias y planteó que “en las farmacias no hay diferencia de precios en los valores de los medicamentos, esto es algo que está regulado. El precio de un medicamento es el mismo en Comodoro Rivadavia, en Trelew o en La Quiaca. Quien paga esa medicación es la seguridad social, llámese PAMI, OSPE o la obra social que sea, y eso se paga sobre un valor ya definido. Desde este punto de vista, no existe la libre competencia. En donde sí existe es en lo que es la venta de cosméticos y perfumería. De todos modos, la incidencia que puede tener la parte de cosmética y perfumería es muy baja con respecto al total que maneja una farmacia”.

Suba de precios descontrolada

Por otra parte, el entrevistado puso el foco de análisis en los precios de los medicamentos y en las dificultades que tienen los farmacéuticos al día de hoy para mantener los negocios funcionando: “los medicamentos, prácticamente siguen el compás de la inflación, y eso nos genera dificultades. Las obras sociales prepagas hacen descuentos sobre el valor total, descuentos importantes. Esto no es una bonificación con la que nosotros estemos de acuerdo. Nosotros sabemos positivamente que, si a los quince días no pagamos, las droguerías nos cortan el servicio. Los farmacéuticos más pequeños tratamos de sobrevivir, y todo esto propende a que los oligopolios empiecen a cubrir espacios que antes pertenecían a farmacias de barrio”, planteó Molina.

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