Después de 51 años de servicio como profesional médico, finalmente se jubila
Dr. Hugo Enrique López Eguiazu: Una vida dedicada al corazón
Después de 51 años de servicio como profesional médico, el doctor Hugo López Eguiazu finalmente se jubila, después de toda una vida dedicada -con verdadero compromiso profesional- a la cardiología, especializándose permanentemente para dar respuestas ante las múltiples patologías cardiovasculares pero, de acuerdo a lo que destacan sus mismos pacientes, haciendo gala de la “atención humana” de cada persona que llegó hasta su consultorio.
El mismo, destaca que “sin dejar de lado la actualización profesional y de agradecer todo el avance tecnológico en aparatología o las imágenes cardiovasculares que permiten definir diagnósticos, creo sin embargo que esa modernización ha quitado algo de ese contacto directo que se iniciaba con un eventual paciente y que comenzaba con quitarle o reducirle al menos, los miedos que ya traía por una probable dolencia cardíaca”.
Así, con simpleza, y avanzando en anécdotas, desde que conoció Comodoro Rivadavia haciendo el servicio militar obligatorio en el histórico RI 8, hasta que regresó siendo médico, López Eguiazu recuerda su trayecto de vida comodorense, y los más de 40 años ejerciendo en la clínica La Española donde estuvo al frente de un servicio de cardiología de los más complejos y modernos en la ciudad, compartiendo con colegas, discutiendo respuestas o procedimientos pero, siempre, en el esfuerzo de salvar o mejorar la calidad de vida de sus pacientes.

Un modo de vida
Ya con el tiempo de tareas cumplido, y un poco más, el doctor asegura que “quizás cueste un poco habituarme a la nueva vida aunque hace tiempo quería instalarme en San Martín de los Andes pero, en la lucha diaria entre camilla-escritorio y mis ganas de otros aires, siempre ganaba el tiempo de seguir atendiendo al de abandonar una clínica o un consultorio y a mis pacientes”.
Como profesional desde 1970, con sus inicios en Buenos Aires, y llegado a Comodoro por un puesto ofrecido en el Hospital Regional -donde finalmente nunca trabajó- López Eguiazu destaca su tarea como cardiólogo en la clínica La Española “desde 1979, cuando ya prestaban servicio de cardiología Riera y Roura -dos excelentes profesionales- tiempo en que comencé a atender a quienes, luego de 20 o 30 años ya son amigos y que hoy se preguntan quién me va a atender, o a sus familias, y yo intento llevarles tranquilidad porque en la ciudad existen excelentes profesionales y servicios de altísima complejidad, para dar respuestas a las diferentes patologías cardiovasculares por lo que, seguramente, encontrarán a algún colega que me supla en la atención personal”.
Con innumerables cursos, seminarios, talleres de actualización o de formación continua y de una intensa actividad docente, el “reconocido profesional de La Española” dejará de atender de manera regular y de correr ante diferentes episodios cardíacos o vasculares.
Dejará de lado los diagnósticos, el seguimiento de una insuficiencia o una eventual intervención para, después de 51 años de “disfrutar mi modo de vida” -el de ser médico cardiólogo- y de haberse transformado en “uno de los profesionales más antiguos del sanatorio”, el doctor López Eguiazu abre un paréntesis personal para darse el permiso del descanso.