Futsal: Flamengo, un campeón totalmente eficaz
Con un claro diez a cuatro sobre Halcones en la final, Flamengo se convirtió en el lógico campeón del torneo “Pirulo” Barría de la División de Honor de futsal, debido que no perdió ningún punto a lo largo de todo el campeonato. Fue un ganador incuestionable y que mostró amplia superioridad para quedarse el sábado con el sexto título de su historia en el ámbito doméstico, destacándose que es el vigente ganador nacional después del golpe que dio en el 2019 en Rosario, torneo que no se disputa desde ese entonces por la pandemia.
Fue el dominador absoluto en la fase regular al quedar en lo más alto del grupo con total abundancia, quedándose con el número uno de la fase regular para clasificar directamente a los cuartos de final, desde donde revalidó todo lo realizado con anterioridad, porque no dejó dudas en ninguno de los cruces.
Un numeroso plantel de categoría y que se acostumbró a asumir el rol de protagonista, son algunos de los principios de un elenco que tiene un amplio recorrido y que solo realizó algunos retoques, porque la mayoría de los jugadores son repetidos campeones y es el mismo plantel que triunfó en Rosario el torneo nacional. Y como sumó entrenamientos y prácticas estables, no extrañó que haya sido el mejor, porque siempre que se le permitió mantuvo las prácticas.
Además fue un premio a su intención protagónica, porque perenemente fue a buscar los partidos y a tratar de hacer un juego bien ofensivo para defenderse. Es que en la fase regular solo recibió siete goles en la misma cantidad de presentaciones y, como en la final del sábado, varias veces puso una inicial con mayoría de jugadores ofensivos, porque esa fue su idea, la de proponer e ir al frente y así protegerse. El alto recambio le admitió sostener el nivel y la intensidad en todo momento, algo que los rivales sufrieron y no pudieron soportar.
La utilización de doce jugadores en el segundo punto de la serie final representó su fundamento, porque todos exhibieron capacidad suficiente para sostener el estilo, además de poder ser de arranque sin ningún tipo de inconvenientes.
Luego de haber ganado la primera final en gran forma pero no con tanta diferencia –el cuatro a dos lo firmó recién en el instante final-, encaró la segunda en forma contundente y apenas siete minutos le bastaron para apropiarse de la definición con un firme cinco a cero parcial, es que con esa temprana y llamativa ventaja se le generó un panorama plenamente favorable. Es que más allá de la reacción de Halcones, que no fue del todo consistente y que perdió sustento cuando sobre el final del primer tiempo se fue con tarjeta azul Franco Vargas, al “Fla” siempre se lo vio firme, inclusive cuando por ciertas circunstancias perdió a dos jugadores importantes, como el poste Matías Cárcamo y el arquero Alejando Soto, porque cambió la estructura, pero no se resintió.
Durante el primer tiempo hizo un estilo tan efectivo como brillante, porque además de tener gran efectividad, la construcción misma del juego fue hasta lujosa por varios tramos del cotejo, y a pesar de que haya trastabillado en los últimos minutos del PT y en algunos tramos del complemento no situarse tan arriba y tolerar algunos desajustes –terminó igualando en dos el período-, no se vio afectado y supo administrar la dilatada diferencia que estampó en el arranque del juego para llevar el partido a su conveniencia, mostrar algunos destellos y la destacada noche de Diego Vargas para dirigirse a la victoria final sin ningún tipo de cuestionamientos, porque en toda la serie final y a lo largo del torneo, fue simplemente el mejor.
No resignó ningún punto
El campeón ganó los 13 partidos que duró el campeonato, al vencer en los siete de la fase regular -fue el único invicto y el número uno- y en los seis cruces eliminatorios.
Con un plantel ofensivo fue el que mejor se defendió en la etapa de grupos, porque solo consintió un gol por presentación y promedió cuatro a favor.
Y en las rondas eliminatorias siempre tuvo la misma tendencia, partidos sin demasiadas diferencias en el inicio de cada una de las series y goleadas en las revanchas, de esa manera sacó de competencia en cuartos de final a El Tiburón con un cinco a cuatro y 11 a cuatro, en semifinales a La Cumbre con un siete a seis y con un cuatro a uno, y en la serie final festejó con un cuatro a dos y un 10 a cuatro.
Sexto título
Desde su ascenso a la máxima categoría, no tardó en moverse entre los primeros lugares y la primera consagración fue en el 2016 al ganar el clausura y perdiendo la final del año ante UOCRA en dos cruces.
Pero luego, entre los años 2017 y 2018, dominó totalmente la escena al ser ganador cuatro veces seguidas, nivel que ratificó y extendió a nivel nacional en el 2019 al apropiarse de la División de Honor en Rosario.
La del sábado fue la sexta consagración y, como es el vigente campeón a nivel país, está a la espera de confirmaciones para jugar internacionalmente y encarar el Panamericano que podría ser en Colombia.
Por lo pronto clasificó, junto a Sport Boys, que se consagró en la Primera A, al torneo Regional que se disputará próximamente en Puerto Madryn.