Se agiliza el plan de vacunación por una posible tercera ola
Mientras se agilizan los planes de vacunación, incluyendo la salida a terreno para inocular a quienes aún no han recibido ni una sola dosis, la recepción de vacunas se mantiene a buen ritmo y eso es lo que permite la urgencia del operativo que va de la mano de la anunciada tercera ola de contagios.
Desde el Gobierno Nacional ya se ha hecho pública la evaluación sobre la posibilidad de una tercera ola, en este caso de la denominada variante Delta, cepa con mayor carga viral que la que ha afectado a todas las regiones del país, por lo que se agiliza la aplicación de dosis a la población, antes que esa variante comience a circular comunitariamente.
De acuerdo con la acción y multiplicación de contagios de la variante Delta en diferentes países europeos, se estima que la circulación comunitaria en Argentina podría producirse hacia fines de septiembre, con lo que se cuenta con un mes para que la circulación actual, que aún es sectorizada, pueda avanzar peligrosamente para la salud de la comunidad en general.
Con los datos científicos que se cuenta, debido a la actuación de la cepa en otros países, se prevé que la mayor carga viral de la variante pueda convertir el contagio en mucho más grave para un eventual afectado, por lo que se reitera la necesidad de mantener el distanciamiento social, el uso de barbijos y, de acuerdo con la provisión de dosis, se convoca a los vacunatorios o se sale a los barrios en el intento de vacunar al mayor porcentaje de población posible.
La proyección de las autoridades sanitarias es que la cantidad de vacunados que tiene el país permitiría “mantener a salvo el sistema sanitario”, esto es que no se comprometa la disposición de camas de terapia intensiva, que no haya un pico de internaciones que se vuelva inmanejable y que no aumente la tasa de mortalidad.
Ante la situación y el crecimiento de contagios de la variante Delta que con una circulación comunitaria puede aumentar un 60% la cantidad de afectados en un mes, se redoblan esfuerzos por completar los esquemas vacunatorios de la población o que, al menos, cada ciudadano cuente con una dosis que ayude a su sistema inmunológico a morigerar la gravedad de un eventual contagio del coronavirus Delta.