Historias locales: el golpe de Estado del ‘66 y el tenso momento entre los militares y Juan Carlos Altuna
El presidente de la Unión Vecinal del barrio San Isidro Labrador aprovechó la entrevista con este medio gráfico y dejó una profunda reflexión sobre la Unión Cívica Radical, que este sábado cumplió 130 años de vida institucional. Cocherari es afiliado al partido desde joven, siendo uno de los miembros más antiguos en la ciudad. El militante recordó una anécdota de 1966, del día en el que se oficializó el golpe de Estado en el país conocido como “Revolución Argentina”.
Este sábado, la Unión Cívica Radical cumplió 130 años de historia. El histórico partido político, eternamente en disputa con el Partido Justicialista, supo tener a grandes dirigentes en sus filas. Ejemplos claros de esto fueron Arturo Illia y Raúl Alfonsín, dos de los más importantes de toda su vida institucional. Oscar Cocherari, un histórico de la UCR en Comodoro, se refirió al aniversario del partido y analizó su actualidad.
“Sin ninguna duda, la Unión Cívica Radical es uno de los partidos -creo que del mundo- que ha tenido más consolidación a lo largo de la historia. En este momento estamos sufriendo un gran deterioro, pienso que estamos colapsados. Yo no soy partidario de las alianzas, porque lo único que han hecho es generar que después se pague un costo político. Cuando esas alianzas se desarman, después cada uno toma su camino, muchos se han afiliado al justicialismo y, en definitiva, siempre somos los radicales los que pagamos los costos políticos”, señaló en primer término Oscar Cocherari, sobre la actualidad de la UCR.
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El recuerdo de Juan Carlos Altuna, un radical de principios
El 28 de junio de 1966, Argentina amanecía convulsionada, como tantas otras veces en su historia. El gobierno democrático del doctor Arturo Illia llegaba a su fin por un nuevo golpe de Estado, en esta oportunidad, el que fue conocido como “Revolución Argentina”. El nuevo gobierno fue encabezado por el teniente general Juan Carlos Onganía. En Comodoro Rivadavia, la noticia fue tomada con sorpresa e indignación por la gestión de gobierno de aquel entonces, encabezada por el contador público Juan Carlos Altuna, que fue una de las figuras más importantes del radicalismo de la provincia.
“En 1966 yo era empleado municipal. Un par de meses antes del golpe militar, el presidente Illia vino a inaugurar el acueducto. Nosotros, integrantes de la Juventud Radical, fuimos los encargados de organizar el acto. Resultó ser que el Presidente quería quedarse a dormir en Comodoro después del acto, pero lo llamaron de urgencia desde Buenos Aires y tuvo que viajar en el avión presidencial, porque ya se empezaban a ver algunos problemas relacionados al golpe de Estado. Nosotros lo acompañamos al aeropuerto, que en ese entonces era simplemente un campo de aviación”, recordó Cocherari sobre la visita del por entonces presidente de la Nación Arturo Illia a Comodoro Rivadavia.
Altuna: “Me voy con las manos limpias”
El 12 de octubre de 1963, Juan Carlos Altuna asumió la intendencia de Comodoro Rivadavia con apenas 29 años de edad, siendo hasta la fecha el hombre más joven en ocupar el máximo cargo político de la ciudad petrolera. Tres años después, el contador local fue sorprendido el día 28 de junio por militares que cercaron el Municipio de la ciudad. Ese día, Argentina ingresaba una vez más en una etapa oscura de su historia. Nuevamente, los militares se adueñaban del poder político del país, nuevamente, la democracia se había quebrado por las ansias de poder de las fuerzas armadas argentinas.
“Recuerdo que fuimos con varios compañeros de trabajo hasta el Municipio. Llegamos y la Municipalidad estaba copada por los militares. El coronel Arbeloa era el que estaba al frente del movimiento. Cuando llegamos, el coronel estaba en el despacho de Juan Carlos Altuna.
Nosotros, que en ese entonces éramos pibes, estábamos enojados, porque no nos querían dejar pasar. Terminamos entrando de prepo. Altuna estaba con Arbeloa y con varios militares más. Resulta que querían que firme un papel, como entregando la Municipalidad.
Altuna no quería saber nada, no quiso firmar nada, si hasta le tiró la llave del auto arriba del escritorio. Nunca me voy a olvidar las palabras que dijo el intendente a los militares que estaban con él en su oficina. Les dijo que le estaban haciendo un gran daño al país, que él se iba, pero con las manos muy limpias. ‘Nos vamos con las manos limpias, vamos a seguir luchando para fortalecer nuestra democracia’. Eso les dijo Altuna. Después de eso, lo acompañamos hasta la puerta del Municipio y todos lo abrazamos”, rememoró el histórico afiliado de la UCR.
Para concluir la nota, el entrevistado dejó una última reflexión y planteó que, a partir de ese incidente ocurrido en junio de 1966, en el seno interno del partido a nivel local nació un sentimiento diferente, un sentimiento que marcaba que había que defender los ideales radicales hasta las últimas consecuencias. “Todos nos comprometimos a seguir luchando por el partido, esa fue la misión que nos tocó como radicales, sin ninguna duda. Yo creo que mientras haya un radical con vida, el partido va a seguir funcionando. Creo que haber cumplido 130 años de historia no es poca cosa”, concluyó.