Seis policías ante la Justicia por el caso del albañil herido de un balazo de goma en la cara disparado desde un móvil policial
Ayer, en la Oficina Judicial de Trelew, hicieron la apertura de investigación penal contra seis policías de la “Guardia de Infantería”, a los que se les imputa el delito de encubrimiento por no haber denunciado o protegido a un compañero de ellos que desde un minibús policial le disparó a un hombre, hiriéndolo con una bala de goma en la cara; en medio de un violento y confuso operativo que hubo el año pasado en el barrio INTA de Trelew.
Trelew (Agencia) Es el caso del albañil Gabriel Fredes, que en su momento tuvo hasta repercusión nacional, que ahora ha llegado a la Justicia; con algunas particularidades dignas de ser destacadas como, por ejemplo, que uno de los abogados que defiende a uno de los implicados es sobrino del procurador General de la provincia Jorge Miquelarena: el jefe del fiscal que lo tendrá que acusar y llevarlo a juicio, con lo cual se especula que tendría el éxito de su defensa asegurado.
La otra singularidad es que el operativo en donde lo hirieron a Fredes fue liderado por el propio ministro de Seguridad Federico Massoni y la mayoría de los integrantes de la plana mayor; y ninguno de ellos aparece implicado pese a que hay testigos del barrio -que seguramente van a ser citados a declarar- que los ubican en el lugar cuando le dispararon a la víctima, y después en varias declaraciones a la prensa lo negaron.
Fredes la noche del 14 de junio del 2020 salió de su casa a cerrar el portón para evitar que su perro se escapara a la calle y terminó herido en el rostro con una bala de goma que le dispararon desde un minibús de la policía del Chubut, que luego se fue del lugar sin que ninguno de sus tripulantes descendiera del mismo para constatar si Fredes necesitaba asistencia médica o no.
El hecho ocurrió en un confuso operativo del que participó activamente el ministro Massoni, el jefe de Policía Miguel Gómez y su hermano Paulino Gómez, que es director de Seguridad.
Justamente, Fredes recuerda haberlo visto a Massoni en una camioneta que se detuvo detrás del minibús desde el que le dispararon y que también se alejó cuando a él lo hirieron.
Vale recordar que en aquellos días Massoni negó haber visto algo de lo sucedido en las entrevistas que le hicieron algunos medios de prensa de la zona, en las que también él y el jefe de Policía Miguel Gómez pusieron en evidencia notorias contradicciones de lo que realmente sucedió en el lugar para justificar -si se quiere- que efectivos a sus órdenes anduvieron a los tiros contra cualquiera que se les cruzara con armas antitumulto, por suerte, con munición de goma. Fredes casi perdió un ojo por ese disparo que recibió desde muy corta distancia.
Vale recordar que el albañil y su familia no solo la pasaron mal aquella noche en que fue baleado, sino también los días subsiguientes en los que fueron víctimas de un verdadero hostigamiento por parte de los policías comandados por Miguel Gómez y su hermano Paulino, según lo denunció el mismo Fredes a distintos medios del país. Hasta le hicieron un allanamiento “trucho” en su casa, buscando un arma inexistente y a un supuesto prófugo de la Justicia que no vivía ahí.
En esa ocasión a Fredes y los suyos los tiraron al piso, los maltrataron y les rompieron la vivienda, en un hecho que posteriormente denunció en la fiscalía y que hasta la actualidad no tiene ningún responsable, de acuerdo a lo que asegura el damnificado.
En la audiencia de ayer -en la que se dejó habilitada la investigación contra seis policías- la abogada oficial de tres de ellos aseguró que tenía pruebas, y que las presentaría, para demostrar que sus clientes no se encontraban en el minibús policial desde el que le dispararon a Fredes, sino que en ese momento estaban en la subcomisaría del barrio.