“¿Quién dijo que todo está perdido?, yo vengo a ofrecer mi corazón”.

Premio Nobel de la Paz Hispano estuvo en Kansas City.

El fin de semana pasado visitó Kansas City, Missouri (E.E.U.U.) el Premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Perez Esquivel, invitado por PeaceJam, the National Commite for Community and Justice , la Universidad Jesuita Rockhust, la Comunidad de Cristo de Independence y con la presencia de la Fundación Kaufmann.
Su primer actividad pública fue la conferencia en El Templo de la Comunidad de Cristo, Independence, donde frente a un grupo de 400 invitados recibió, además, el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Rockhurst por sus esfuerzos a favor de la Paz Mundial.
Luego de que el prestigioso grupo de danzas Harrys culminara con la emotiva representación artística de la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, quienes desde la década del 70 exigen el derecho a saber qué paso con sus miles de hijos y nietos desaparecidos durante el gobierno militar genocida de argentina, comenzó el discurso del Premio Nóbel.
Perez Esquivel fue de menor a mayor con una oratoria suave pero segura utilizando vivencias personales para graficar ideas de alto contenido filosófico narradas con la sencillez de su sangre indígena. No muchas personas tienen el valor de subirse a El Templo, en Independence (el lugar donde el presidente Truman firmó la Carta de las Naciones Unidas) y preguntarse porque USA no escuchó las súplicas de cientos de millones de personas de todo el mundo que el 15 de febrero de 2003 salieron a las calles a exigir su derecho a vivir en Paz. Se animó a preguntar abiertamente:
“¿porqué el atentado terrorista que mató a 10.000 personas en Estados Unidos fue mas importante para los medios del mundo que el informe de Naciones Unidas en el que se denunciaba que 35.000 niños al día durante todos los días del año se mueren de hambre?".
Instó a cambiar la actitud que se intenta imponer en las sociedades acerca de que ya todo está perdido, que nada puede cambiar y que irremediablemente vamos hacia el fin de las culturas y las sociedades resumiendo su optimismo en la letra de una canción del rockero argentino Fito Páez: “¿quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Utilizó ésta última frase para alentar a los presentes a llenar de paz sus corazones porque “así como nadie puede ofrecer algo que no tiene, nadie puede ofrecer Paz sin llevarla dentro”.
De su visita a Puebla (México) en el último Foro Mundial Por la Paz, narró la experiencia de conversar con indios Mayas de la zona sur mexicana luego de unos talleres acerca del desarrollo mundial. Al preguntárles cómo veían ellos el desarrollo, los Mayas le contestaron humildemente: “en nuestra lengua no existe la palabra desarrollo, nosotros utilizamos la palabra equilibrio”. Concluyó que en esa respuesta sencilla y clara estaba el resúmen y la solución a tantos días de discusiones: el equilibrio y la armonía son el objetivo al que debe apuntar la humanidad.
¿Cómo puede Pérez Esquivel apostar a la Paz con tanta vehemencia luego de haber sido secuestrado, detenido ilegalmente, torturado y haber estado al borde de ser empujado al vacío desde un avión militar a 10.000 metros de altura? ¿Qué es lo que hace que en vez de haber generado odio, violencia y resentimiento al ver con sus propios ojos miles de compatriotas y amigos perseguidos, torturados, asesinados, fusilados, haya apostado su vida a la Paz y la Unión de los Pueblos?
El contesta que en la espiritualidad está la respuesta a todos los males del mundo: Mientras era torturado en Argentina en la década de los 70, soportaba el dolor centrando su pensamiento en la idea de que los torturadores podían tener su cuerpo detenido y hasta podían matarlo si quisieran, pero que su espíritu iba a seguir libre mientras él así lo desee, así fue como superó un centro de torturas en donde cientos caían muertos todos los días.
Durante el sabado y el domingo Pérez Esquivel acompañó a un grupo de jóvenes líderes de los estados de Missouri y Kansas que buscan respuestas no violentas a conflictos sociales. Uno de los talleres con mayor audiencia fue el organizado por la Universidad de Missouri (UMKC), en donde los profesores argentinos de dicha Universidad Liliana Gomez y Luis Belaustegui se refirieron a los años de Terrorismo de Estado sufrido durante el llamado Proceso de Reorganización Nacional.
"Ni siquiera en la sangrienta guerra de mi país tuvimos esta clase de asesinos" comentó una alumna refugiada serbia visiblemente emocionada al culminar la exposición que contó con fragmentos televisivos de reportajes, peliculas y documentos históricos. Preguntas como "¿cómo hace la gente de su país para convivir pacificamente con torturadores que viven en sus mismos edificios, en sus barrios?", "¿qué tipo de soporte interno e internacional tienen los genocidas argentinos que aún no están en la cárcel?" "¿qué relaciones existieron entre Terrorismo de Estado - Casa de las Américas - CIA - FMI - Deuda Externa?" quedaron sin respuesta. "Esas son respuestas que algún día mi pueblo va a conseguir y compartir con el resto de la humanidad" concluyó Belaustegui lo que motivó el cerrado aplauso de los presentes.
Es increíble que mientras personas como Adolfo Pérez Esquivel o las Madres de Plaza de Mayo son reconocidos y apoyados internacionalmente, en Argentina la voz de los militares defensores de torturadores siga ocupando ilimitados espacios en los medios de comunicación como ocurre con esta sección de Diario Crónica, decenios después de haber sido juzgados, encontrados culpables en procesos judidiales como los que estos asesinos le negaron a miles de torturados, asesinados y desaparecidos, condenas que cobardemente se niegan a cumplir generando fuertes presiones a los gobernantes.
Cartas del Lector publicadas por Diario Cronica, valuarte de la expresion de mi ciudad, apoyando a personas como Astiz, repudiando actitudes presidenciales a favor de Abuelas de Plaza de Mayo, apoyando una revuelta armada contra las autoridades constitucionales, poniendo en duda o tergiversando arteramente verdades judicialmente comprobadas e internacionalmente sostenidas por Paises e Instituciones que en su apoyo a la Paz solo demuestran tener compromiso con la verdad, son publicadas cotidianamente sin siquiera tomarse la molestia de preguntarle al escritor oriundo de El Palomar u otro lejano punto del pais si realmente es lector del diario cronica o si manda la misma carta en forward a seis o siete publicaciones, una de las cuales es nuestro diario cronica, destruyendo autoritariamente el derecho a expresarse de los lectores de este diario.

Alejandro Cabero
DNI 18.236.460