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Sr. Director:
Poco tiempo atrás, una acongojada Cecilia Felgueras, con
lágrimas en los ojos, se negó a tomar juramento a
una nueva legisladora, aludiendo principios morales y evadiendo
así una responsabilidad que conlleva el puesto por el que
cobra su sueldo. El delito de la juramentada -Elena Cruz- que tanto
molestó a la Vicejefa de Gobierno de la ciudad, fue haber
expresado su opinión respecto del Gral Videla.
Hoy, esa misma Cecilia Felgueras sonrió expresando su beneplácito
cuando -ante la legislatura que preside- se hizo cargo de la Defensoría
del Pueblo la ex-montonera Alicia Pierini.
Debo necesariamente dudar de los principios morales aducidos por
la Sra. Felgueras en aquella primera, llorosa ocasión, por
cuanto, con igual criterio, debería hoy haber expresado su
descontento al entregar un cargo público a quien, en la década
del 70, fue integrante de una organización criminal, y que
usando el "nom de guerre" Licha, participó en varios
actos delictivos incluyendo, en 1974 -pleno gobierno constitucional-
el operativo terrorista de robo del féretro del Gral. ARAMBURU
en la Recoleta.
La hipocresía de la Sra. Felgueras -delarruísta, ibarrista,
macrista y quien sabe qué mas a futuro- no hace otra cosa
que confirmar la calaña de la mayoría de nuestros
políticos.
Atentamente,
Horacio Zaratiegui
D.N.I. 13.232.552
Martínez, Buenos Aires
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