Sr. Director:
A la vista del la ciudad de Washington D.C., se encuentra el Cementerio Nacional de Arlington, en donde se entierra a muchos ciudadanos americanos que alguna vez sirvieron bajo bandera. En este lugar de homenaje a los que vistieron un uniforme de E.E.U.U., se halla la Tumba del Soldado Desconocido, custodiada por una Guardia de Honor, las 24 horas del día, los 365 días del año, desde 1930.
A pocas horas de que el huracán Isabelle llegara a aquella parte de los Estados Unidos, le fue ordenado a esta Guardia -por primera vez en su historia- que dejara su puesto a la intemperie dada la furia esperada del fenómeno. Respetuosamente, sus integrantes se negaron a cumplir la orden. Los héroes de guerras pasadas siguieron así custodiados por sus pares, incluso en los momentos más graves del suceso meteorológico.
Enorme diferencia con lo sucedido este pasado lunes 3 de noviembre, cuando el actual presidente argentino y Comandante de nuestras FFAA no asistió al homenaje que tradicionalmente, desde el siglo pasado, se realiza a los Muertos por la Patria. Quizá su abultada agenda se lo impidió, aunque es llamativo que esta nunca le impida atender a madres, parientes, simpatizantes y cómplices de muchos de los que asesinaron a quienes ese día se homenajeaba.
El respeto a los que dieron su vida por la Nación y sus habitantes: otra de las diferencias entre ser un gran país y querer supuestamente ser, como nos vende la propaganda oficial, uno en serio...
Atentamente,

Horacio P. Zaratiegui
D.N.I 13.232.552
Martínez, Buenos Aires