MERCOSUR, RUPTURA, DE LA ESTACIONALIDAD DEL TURISMO

por: Antonio Torrejón

Ordenar, vacaciones y feriados largos de un espacio de 250 millones de habitantes, con alternativas competitivas para el mundo de diversidad, complementación y potenciación, creo que cambia la historia del turismo
en el MERCOSUR y en sus países integrantes, de allí la reflexión, que ponemos ante
nuestros lectores.
1. Son numerosos los inconvenientes que se derivan de la concentración de las vacaciones en un periodo restringido del año: aglomeraciones y hasta riesgos (aumento de los accidentes en carretera, etc.) y alto nivel de los precios para los turistas; sobrecarga de las infraestructuras del transporte, del alojamiento e instalaciones conexas durante un periodo dado e infrautilización de las mismas él resto del año; disgustos y desequilibrios en el empleo de los efectivos de las profesiones turísticas; desigualdades en cuanto al desarrollo regional. Estos problemas se plantean con intensidad en todos los paises del Mercosur y en particular en las zonas de recepción turistica y tránsito de las personas en vacaciones.

2. En este contexto, se debe prestar especial atención a la protección del ambiente natural (Principal atractivo convocante de esta parte de las Américas). Hay que ser más conscientes de que las playas, los apostaderos de fauna, paisajes de montaña, la vida salvaje, el campo, las ciudades históricas, los monumentos y sitios históricos, constituyen los recursos de los que depende el turismo para esta “macro región”.

Una falta de planificación y una insuficiente concertación por parte de los gobiernos, junto a la presión constante del turismo de masas, ya han provocado una importante degradación del marco del ambiente natural, lo cual podría comprometer el futuro del turismo del Mercosur. Además, se ha observado que en el momento actual la actividad turística, que sin embargo obtiene sus beneficios de estos recursos, no está implicada necesariamente en todos los países de nuestro conjunto geográfico, en la Administración de las Areas Protegidas, directa o indirectamente, a pesar de que debería interesarle como se interesan las industrias por sus “materias primas”.
Ante esta situación, los Estados de la región tienen el compromiso de integrar la conservación del ambiente natural en la planificación y el desarrollo de las actividades turísticas.
Un mejor escalonamiento de las vacaciones es ciertamente uno de los medios más apropiados de contribuir al mantenimiento del equilibrio deseado. Al mismo tiempo,