¡CURRICULUM NO, PRONTUARIO SÍ!

Soy uno de los millones de argentinos y argentinas desocupados que desespera por encontrar un trabajo que asegure su diario sustento, especialmente esta pedestre manía de comer todos los días aunque sea una sola vez por lo menos.

La actividad privada, por ahora aniquilada y desmantelada, sería la la única capaz de absorber esta millonaria mano de obra ociosa que, sinceramente, no está debidamente calificada para ingresar a la administración pública.

Creo que debemos reconocer definitivamente nuestra "capitis diminutio" para acceder a la función pública para no alentar falsas expectativas y buscar nuevos, aunque inciertos y difíciles, horizontes.

Tenemos una total falta de experiencia en realizar atentados explosivos con grandes estragos y múltiples homicidios, secuestrar con fines extorsivos o represalias a personas y causarles su muerte según los casos o limitarnos a cobrar el rescate en otros, asesinatos de niñas y de humildes trabajadores/ras, eliminaciones físicas selectivas de policías, militares y docentes, robo de bancos, empresas y particulares, ataques a unidades militares y policiales con una importante secuela de muertos y mutilados, robo y contrabando de armas y fuga de divisas al exterior.

Tampoco estamos incursos en hechos de corrupción y de sobornos, no hemos recibido cheques de ninguna especie, ni tenemos antecedentes como Senadores, Diputados ni Concejales.

También tenemos un total desconocimiento en licitaciones amañadas , robo de bienes del Estado, delitos aduaneros varios y contrataciones fraudulentas.

Además no somos ateos militantes ni abortistas, no tenemos socios secuestradores ni somos evasores impositivos y previsionales, no defendemos la contranatura y nunca fuimos fotografiados con la bandera de los homosexuales envuelta en nuestro cuerpo. Asimismo nunca nuestros nombres fueron escritos en servilleta alguna ni poseemos valiosas propiedades, no tenemos como medios de movilidad 4 x 4 importadas y una variada flota de automotores a nuestra disposición y tampoco atribuimos a nuestas esposas el status de millonarias para justificar nuestra dispendiosa vida. Menos protagonizamos bochornosos hechos en algún tribunal en medio de vahos alcohólicos o somos expertos cajoneadores o perseguidores según nos convenga.

¡Y que podemos decir de nuestra preparación! Con vergüenza debemos decir que no hemos realizado ni siquiera un miserable cursillo de entrenamiento en Punta Cero de sabotaje, terrorismo o tiro., ni siquiera el elemental de preparar y arrojar una mala bomba "molotov".

En definitiva, para no seguir abundando y dando vueltas, nosotros no somos marxistas ni ambiciosos acomodaticios trepadores y para colmo de los males solo podemos presentar acompañando a nuestra solicitud de ingreso un Curriculum Vitae y no el obligado requisito de presentar un Prontuario, cuando mas frondoso mejor, que asegure nuestra versación en todo tipo de delitos, contravenciones, agachadas y/o bajezas varias.

Y he aquí develado el gran secreto, señores desocupados o en vía de serlo, para poder desarrolllar una exitosa carrera pública:

"CURRICULUM NO, PRONTUARIO SÍ"

Fernando José Ares